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A pesar de que los anuncios de inversión han perdido velocidad respecto al auge observado durante los primeros años del nearshoring, el inicio del segundo semestre de 2026 muestra que México continúa recibiendo nuevos proyectos manufactureros y desarrollando infraestructura industrial en distintas regiones del país.

La llegada de nuevos proyectos de alta gama elevó temporalmente la disponibilidad al 11.3%, abriendo una ventana de oportunidad para firmas de tecnología, salud y servicios que buscan crecer en la perla tapatía.

Los compradores son más analíticos, los arrendatarios buscan flexibilidad y los inversionistas privilegian activos capaces de generar rendimientos.

El mercado residencial luxury en México atraviesa una transformación. Las propiedades de mayor valor ya no se distinguen únicamente por sus dimensiones, ubicación o materiales; cada vez pesan más la arquitectura, el diseño, los servicios, la privacidad y, particularmente, la experiencia asociada a una marca.

Los gastos invisibles, la microgestión de insumos y la falta de tecnología en procesos cotidianos pueden reducir la rentabilidad de los inmuebles corporativos en México.