La megaobra estaría siendo construída en una zona de alto riesgo, según la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente.

Asociaciones y cámaras reconocen que más de 150 compañías se han visto afectadas por la clausura de más de 250 obras en la Ciudad de México.

Especialistas señalan que este detenimiento está viviendo un punto álgido; aseguran que los empresarios se sienten inmovilizados. 

Las órdenes para frenar la construcción permanecerán vigentes hasta que decida si se concede o no protección constitucional; esto podría demorar hasta un año.

El predio del proyecto, que tendrá una superficie de 704.34 hectáreas, cuenta con un plazo de 60 días para su análisis.