De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inversión en construcción aumentó 1.5% mensual en noviembre, con datos ajustados por estacionalidad, ligando así dos meses consecutivos de crecimiento. Este avance se dio después de un incremento previo de 3.9% en octubre, lo que sugiere una moderación en el ritmo, pero confirma una tendencia positiva de corto plazo.
Al interior del indicador, tanto la construcción residencial como la no residencial registraron expansiones mensuales. La inversión en construcción no residencial creció 2.2% mensual, acelerándose respecto al 1.0% observado en octubre, mientras que la construcción residencial avanzó 0.7%, tras un fuerte incremento de 6.4% el mes previo. Con ello, ambos componentes también acumularon dos meses consecutivos de crecimiento positivo.
El análisis por tipo de agente económico muestra una marcada divergencia. De acuerdo con Banco Base, en noviembre la inversión en construcción del sector privado presentó un crecimiento anual de 7.76%, confirmando que este segmento ha sido el principal sostén de la actividad constructiva. En contraste, la inversión en construcción del sector público cayó 23.98% anual, acumulando 14 meses consecutivos de retrocesos.
En conjunto, las cifras muestran que, aunque la inversión en construcción cerró el año con una mejora coyuntural en los últimos meses, el desempeño acumulado de 2025 estuvo condicionado por la debilidad del gasto público, mientras que la inversión privada continúa desempeñando un papel clave para sostener la actividad del sector.