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La llegada de nuevos proyectos de alta gama elevó temporalmente la disponibilidad al 11.3%, abriendo una ventana de oportunidad para firmas de tecnología, salud y servicios que buscan crecer en la perla tapatía.

El mercado residencial luxury en México atraviesa una transformación. Las propiedades de mayor valor ya no se distinguen únicamente por sus dimensiones, ubicación o materiales; cada vez pesan más la arquitectura, el diseño, los servicios, la privacidad y, particularmente, la experiencia asociada a una marca.

Los gastos invisibles, la microgestión de insumos y la falta de tecnología en procesos cotidianos pueden reducir la rentabilidad de los inmuebles corporativos en México.

Los compradores son más analíticos, los arrendatarios buscan flexibilidad y los inversionistas privilegian activos capaces de generar rendimientos.

Casi 70% de las entidades del país cuenta con una Ley de Servicios Inmobiliarios; AMPI plantea avanzar hacia estándares mínimos de profesionalización en los 32 estados para fortalecer la certeza jurídica y la protección del patrimonio.