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La disponibilidad de espacios corporativos disminuyó 13% respecto a 2024, mientras que la demanda bruta acumulada entre enero y septiembre superó los 737 mil metros cuadrados, de acuerdo con datos de Solili.

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El mercado de oficinas en México se encamina al cierre de 2026 con una menor superficie disponible, un aumento en las rentas y una demanda que favorece los edificios de mayor calidad. La tendencia apunta a una recuperación del sector corporativo, en la que la ubicación, la tecnología, la eficiencia operativa y el bienestar de los trabajadores ganan importancia en las decisiones de las empresas.

 

De acuerdo con cifras de Solili citadas por Grupo FREL, al cierre de septiembre la superficie de oficinas vacantes en el país sumó 2.6 millones de metros cuadrados, una reducción anual de 6% y una disminución de 13% frente a 2024. En los últimos dos años, el mercado absorbió más de 400 mil metros cuadrados de espacios que anteriormente se encontraban desocupados.

 

Con este comportamiento, la tasa nacional de vacancia se ubicó en 14.7%, reflejo de una menor disponibilidad de espacios corporativos y de una demanda que continúa concentrándose en determinados tipos de inmuebles y ubicaciones.

La reducción de la superficie desocupada también ha favorecido los precios de arrendamiento. En septiembre, la renta promedio nacional alcanzó 20.75 dólares por metro cuadrado al mes, su nivel más alto de los últimos 24 meses, de acuerdo con los datos referidos por FREL.

“Considerando los datos de Solili, estamos viendo un punto de equilibrio alentador para las oficinas. La reducción de la vacancia y la fortaleza de las rentas demuestran que las decisiones corporativas avanzan con solidez y propósito. Hoy las empresas no buscan recortar metros cuadrados. Esa es la razón por la que vemos un mercado activo y dispuesto a pagar el valor justo por espacios que ofrezcan verdadera rentabilidad operativa y un entorno de bienestar para sus equipos”, señala Paulette Lecuona, directiva de Grupo FREL.

Demanda de oficinas supera los niveles de 2025

La actividad de arrendamiento también muestra un avance. Entre enero y septiembre de 2026, la demanda bruta de oficinas en México acumuló más de 737 mil metros cuadrados, un crecimiento de 5% respecto al mismo periodo de 2025.

 

Refleja este comportamiento que las empresas continúan buscando espacios físicos para sus operaciones, aunque sus necesidades se orientan cada vez más hacia inmuebles que faciliten la colaboración, mejoren la experiencia de los trabajadores y respondan a los requerimientos tecnológicos de las organizaciones.

 

Y entre los factores que influyen en la elección de oficinas destacan las ubicaciones consolidadas, la cercanía a servicios, las amenidades, los desarrollos de usos mixtos y las alternativas de ocupación flexible. También gana relevancia la búsqueda de edificios que ofrezcan mejores condiciones de eficiencia energética, infraestructura tecnológica y bienestar.

En este contexto, la calidad del inmueble se convierte en un elemento diferenciador para atraer y retener inquilinos. Los edificios que responden a las necesidades operativas y humanas de las compañías pueden tener mejores condiciones para competir por la demanda disponible.

 

 

Nuevos edificios amplían la oferta corporativa

Pese a la reducción de la vacancia, el mercado mantiene actividad constructiva. Durante los primeros nueve meses de 2026 se incorporaron 198 mil metros cuadrados de nuevas oficinas, más del doble de la superficie entregada en el mismo periodo de 2025, según la información de Grupo FREL.

La incorporación de nuevos espacios ocurre en un mercado que busca equilibrar la oferta con las necesidades de las empresas. Por ello, la ubicación, las características del edificio y su capacidad para ofrecer costos operativos competitivos serán factores relevantes para determinar su desempeño comercial.

 

También la sostenibilidad adquiere mayor peso en las decisiones inmobiliarias corporativas. La eficiencia energética y el aprovechamiento de los recursos pueden contribuir a optimizar la operación de los inmuebles, mientras que los espacios diseñados para favorecer la calidad de vida de los ocupantes responden a nuevas expectativas laborales.

 

“El cierre del 2026 marcará el inicio de un ciclo inmobiliario sofisticado. Aunque el entorno exige cautela, la infraestructura de calidad ha demostrado ser un activo resiliente. El mercado corporativo transita hacia un escenario donde la ventaja competitiva radicará en la capacidad de los edificios para integrar sostenibilidad, eficiencia energética y calidad de vida. Los desarrolladores que entiendan la necesidad corporativa integral son los que liderarán la absorción hacia 2027”, proyecta Lecuona.

Calidad y eficiencia marcarán el rumbo hacia 2027

Los indicadores de disponibilidad, rentas y demanda muestran un mercado de oficinas que avanza hacia una etapa en la que la competitividad de los inmuebles dependerá cada vez más de sus características y de su capacidad para responder a las necesidades de los ocupantes.

La disminución de la vacancia y el crecimiento de las rentas sugieren un entorno favorable para los edificios bien posicionados, aunque la evolución del mercado dependerá de la capacidad de absorción de la nueva oferta y de las decisiones de expansión o reubicación de las empresas.

De cara a 2027, el desafío para propietarios y desarrolladores será mantener la competitividad de sus activos mediante inversiones en tecnología, sostenibilidad, eficiencia operativa y servicios que aporten valor a los inquilinos. En un mercado donde la calidad adquiere mayor relevancia, contar con oficinas disponibles ya no será suficiente: ofrecer espacios adecuados para las nuevas necesidades corporativas será determinante para atraer demanda.