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El mercado de oficinas en la CDMX mantiene su recuperación en 2026, con mayor demanda en corredores corporativos del CBD y menor construcción de nuevos proyectos.

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El mercado inmobiliario corporativo de la Ciudad de México continúa mostrando señales de recuperación y transformación durante 2026, impulsado principalmente por la demanda de espacios de calidad en corredores corporativos consolidados, así como por una menor incorporación de nuevos edificios al inventario total.

 

De acuerdo con un análisis de CBRE México elaborado por Lyman Daniels, presidente de CBRE México, el sector de oficinas atraviesa una etapa de estabilización después de varios años marcados por ajustes derivados de la pandemia, cambios en los modelos laborales y una sobreoferta acumulada en ciertos submercados.

 

Actualmente, el inventario corporativo de oficinas clase A y A+ en la capital del país se mantiene concentrado principalmente en el denominado CBD (Central Business District), integrado por corredores como Polanco, Reforma e Insurgentes, zonas que continúan captando la mayor actividad de ocupación corporativa.

Señala el reporte que las empresas están priorizando edificios con mejores especificaciones técnicas, ubicación estratégica y certificaciones ambientales, mientras reducen espacios menos eficientes o alejados de los principales centros de negocio.

CBD concentra la mayor actividad

Destaca el documento que el CBD mantiene el liderazgo en absorción y demanda debido a factores como conectividad, servicios, movilidad y cercanía con corporativos nacionales e internacionales.

En contraste, algunos corredores periféricos siguen enfrentando mayores niveles de disponibilidad, particularmente en edificios desarrollados antes de la pandemia y que hoy compiten con nuevas exigencias corporativas relacionadas con flexibilidad, eficiencia energética y amenidades.

 

La absorción neta del mercado ha continuado mejorando gradualmente, apoyada por empresas de sectores como tecnología, servicios financieros, manufactura avanzada y firmas vinculadas al nearshoring.

 

Además, la menor construcción de nuevos proyectos comienza a equilibrar el mercado después del exceso de oferta registrado en años anteriores.

Construcción se desacelera

Uno de los cambios más relevantes del mercado es la reducción en el desarrollo de nuevos edificios corporativos.

 

 

Según el análisis, los desarrolladores han adoptado una postura más cautelosa frente al contexto económico, las tasas de interés y los ajustes en los esquemas de trabajo híbrido. Esto ha provocado que varios proyectos permanezcan en pausa o avancen únicamente en ubicaciones con alta demanda comprobada.

 

La estrategia busca evitar una nueva sobreoferta y concentrar inversiones en edificios con características diferenciadas, como sustentabilidad, tecnología integrada y espacios flexibles.

 

En este entorno, los precios de renta por metro cuadrado muestran comportamientos distintos dependiendo del corredor y de la calidad del inmueble. Los edificios premium dentro del CBD mantienen niveles más sólidos de ocupación y rentas relativamente estables, mientras que propiedades con menor modernización continúan bajo presión competitiva.

Flexibilidad y eficiencia redefinen el mercado

Indica el análisis de CBRE que el mercado corporativo de oficinas ya no compite únicamente por ubicación, sino también por experiencia laboral, eficiencia operativa y capacidad de adaptación.

Las empresas ahora buscan espacios más flexibles, con áreas colaborativas, menores costos operativos y condiciones que favorezcan el regreso parcial de empleados a oficinas.

En paralelo, el nearshoring y la llegada de nuevas inversiones internacionales comienzan a generar oportunidades para el sector corporativo en la capital del país, particularmente en firmas relacionadas con cadenas globales de suministro, tecnología y servicios especializados.

 

No obstante, el mercado aún enfrenta desafíos importantes, entre ellos la reconversión de edificios obsoletos, la presión sobre corredores con alta vacancia y la necesidad de adaptar inventarios a nuevas dinámicas laborales.

 

Para el especialista, el futuro del sector dependerá de la capacidad de desarrolladores y propietarios para ofrecer edificios más eficientes, sostenibles y alineados con las nuevas necesidades corporativas.