En este nuevo escenario, las tiendas físicas se consolidan como puntos de venta, centros de distribución de última milla y espacios para atender simultáneamente al consumidor presencial y al comercio electrónico.
Durante el segundo trimestre de 2026, el retail concentró 28% de la actividad nacional del mercado inmobiliario comercial, con alrededor de 2 mil 800 nuevos espacios publicados. A diferencia de los segmentos industrial y de oficinas, el crecimiento de las rentas fue prácticamente nulo: el precio promedio nacional avanzó apenas 0.14% respecto al trimestre previo para ubicarse en 28.93 dólares por metro cuadrado, manteniéndose como el segmento con la renta más elevada del mercado.
Según el análisis de Spot2, este comportamiento confirma que el mercado alcanzó un nivel de madurez en precios. Hoy el diferencial no está en cuánto cuesta un metro cuadrado, sino en la eficiencia operativa que puede ofrecer cada espacio comercial.
Al mismo tiempo, Monterrey fortalece modelos orientados al automóvil, como power centers y drive-thrus, mientras que Querétaro desarrolla un "retail de acompañamiento" vinculado al crecimiento habitacional impulsado por el nearshoring.
El resultado es un mercado donde el metro cuadrado dejó de valorarse exclusivamente por su dirección. Hoy, la capacidad para generar tráfico, facilitar la logística de última milla y responder a las nuevas dinámicas del consumo es el principal factor que determina su precio y atractivo para las marcas.

