Las perspectivas de crecimiento de la economía mexicana mantienen tendencia de ajuste a la baja; para 2020, también se revisó a la baja el escenario de crecimiento del PIB.

Por su parte, en forma trimestral, reportó un crecimiento de 0.1%; por lo que se evitó un segundo trimestre consecutivo con contracción.

Estos recursos serán destinados a impulsar proyectos de infraestructura, inversión física, consumo privado; así como a adelantar compras del gobierno del próximo año.

Los mercados bursátiles mantienen las mismas preocupaciones del primer semestre: han regresado a los niveles que predominaban a finales de marzo.

El grupo financiero revisó nuevamente a la baja su pronóstico de crecimiento para 2019, de 0.9 a apenas 0.2%.