Los Real Estate Investment Trust (REITs) listados acumulan un rendimiento total aproximado de 16.7% en 2026, apoyados por ocupaciones estables y la demanda de centros de datos, aunque el encarecimiento del financiamiento representa el principal riesgo, de acuerdo con un análisis de Monex.
El reporte denominado “Bienes Raíces: FED corta el apetito sectorial”, indica que los bienes raíces que forman parte del S&P 500 han avanzado en un entorno de estabilización de precios, condiciones relativamente equilibradas de oferta y demanda, así como una creciente inversión en infraestructura tecnológica.
La ocupación promedio del sector se mantiene en 93.8%, mientras el ingreso operativo neto de propiedades comparables creció 4.1%, por encima de la inflación estadunidense. Por su parte, los fondos de operaciones —una de las principales medidas del flujo generado por los REITs— alcanzaron un récord trimestral de 22 mil 400 millones de dólares, con un incremento anual de 12.4 por ciento.
La vacancia nacional de los centros de datos se ubica por debajo de 2%, lo que ha provocado que una parte importante de los nuevos complejos sea prearrendada antes de concluir su construcción. También permanece el interés por propiedades industriales, logísticas y activos de alta calidad.
En contraste, las oficinas tradicionales enfrentan menores niveles de ocupación, mientras las empresas buscan utilizar sus espacios con mayor eficiencia y reducir costos. Los propietarios también encuentran más dificultades para aumentar las rentas y trasladar la inflación a sus inquilinos.
Monex proyecta que las utilidades del sector inmobiliario crecerán 5.1% en 2026. Entre 2026 y 2028, el avance podría acelerarse a 7%, aunque permanecería por debajo del crecimiento esperado para el S&P 500.
Ante este escenario, Monex favorece los Equity REITs, respaldados por contratos de largo plazo, ingresos recurrentes y valuaciones que todavía presentan descuentos. La estrategia privilegia infraestructura digital y logística, aunque reconoce que una nueva presión inflacionaria podría mantener elevados los costos financieros y moderar el desempeño sectorial.


