Así coincidieron directivos de las principales Fibras del país durante el FibraDay 2026, organizado por la Asociación Mexicana de FIBRAs Inmobiliarias (AMEFIBRA). Durante el encuentro, los líderes del sector señalaron que la relocalización de empresas ya dejó de ser una tendencia coyuntural para convertirse en un cambio estructural de largo plazo.
Lyman Daniels, presidente de CBRE México, Colombia y Costa Rica, afirmó que el mercado ha entrado en una nueva fase que denominó “Nearshoring 2.0”, donde la discusión ya no gira en torno a si México se beneficiará de este fenómeno, sino a cómo aprovecharlo estratégicamente.
Uno de los principales factores que definirá las nuevas inversiones será la disponibilidad de infraestructura. Simon Hanna, director general de Fibra Macquarie, destacó que los mercados secundarios ubicados dentro de los corredores industriales están ganando atractivo debido a la disponibilidad de energía eléctrica y agua, recursos cada vez más determinantes para las empresas manufactureras y logísticas.
Aunque el sector industrial continúa siendo el principal receptor de inversión, los directivos señalaron que el mercado comercial muestra señales de renovado dinamismo. Robina explicó que el consumo interno mantiene un comportamiento sólido y que los incrementos de rentas en centros comerciales comienzan a alcanzar e incluso superar los observados en algunas propiedades industriales.
Para los líderes del sector, México se encuentra ante una oportunidad histórica. Jorge Girault, director general de Fibra Prologis, resumió la visión compartida por los participantes al señalar que “México es una estrategia”, respaldada por ventajas competitivas, infraestructura, talento y una estrecha integración con la economía de Estados Unidos.
A 15 años de la llegada de las Fibras al mercado mexicano, el sector inmobiliario institucional inicia una nueva etapa de crecimiento impulsada por el nearshoring, la infraestructura y la transformación de los espacios urbanos y productivos.

