El mercado inmobiliario industrial del Bajío comenzó 2026 con señales de moderación en su dinamismo, luego de que la vacancia industrial de la región superó el millón de metros cuadrados al cierre de abril, lo que representó un incremento anual de 17%, de acuerdo con información de la plataforma inmobiliaria Solili.
Durante los primeros cuatro meses de 2026, el Bajío mostró una desaceleración en la demanda de espacios industriales, fenómeno que coincidió con la liberación de inmuebles previamente ocupados, elevando así la oferta disponible en corredores clave de la región.
Este comportamiento ha llevado a los desarrolladores inmobiliarios a adoptar una postura más conservadora respecto al inicio de nuevos proyectos especulativos, especialmente ante un entorno económico internacional marcado por mayor incertidumbre comercial.
Resaltan los expertos que entre los factores que han influido en la moderación de la actividad industrial destacan las políticas arancelarias implementadas por Estados Unidos y la incertidumbre relacionada con la renegociación y ajustes del tratado comercial de Norteamérica, situación que ha generado cautela entre inversionistas, empresas manufactureras y desarrolladores.
Pese al incremento en la vacancia, la región mantuvo crecimiento en su inventario industrial. Según Solili, el stock industrial del Bajío avanzó 5% durante los primeros cuatro meses de 2026, lo que evidencia que continúan incorporándose nuevos espacios al mercado, aunque a un ritmo más moderado.
Consideran especialistas del sector que el aumento de la vacancia no necesariamente representa un deterioro estructural del mercado, sino un ajuste natural tras varios años de fuerte absorción industrial y expansión acelerada del inventario.
Además, la disponibilidad de mayor espacio podría abrir oportunidades para nuevas empresas manufactureras y logísticas interesadas en establecer operaciones en el Bajío, particularmente aquellas vinculadas a cadenas de suministro regionales y exportación hacia Estados Unidos.
El comportamiento observado en el Bajío también refleja una tendencia de mayor prudencia dentro del sector inmobiliario industrial mexicano.

