|  

Los corporativos están dando mayor flexibilidad en el uso de los espacios y los empleos ‘móviles’ están elevando su participación.

7 No me gusta0

Después de ocho trimestres consecutivos de contracción, el mercado de oficinas de la Ciudad de México (CDMX) nuevamente cuenta con demanda neta positiva, lo cual resulta alentador. Sin embargo, se encuentra muy lejos de los niveles que presentaba antes de 2019.

Según un  estudio de Cushman & Wakefield, este momento de estabilización muestra que ante la gran variedad y cantidad de espacios disponibles en edificios de alta calidad, un número considerable de inquilinos ha seguido renovando sus contratos de arrendamiento en condiciones favorables, o bien, ha migrado hacia áreas más céntricas o edificios de mayor perfil.

En lo que respecta a la demanda, el espacio libre para ocupación tuvo una reducción en la Ciudad de México. La tasa de disponibilidad general para edificios clase A se ubicó en 22.5% al cierre del tercer trimestre (3T22). Esto refleja la caída en las tasas de disponibilidad de la mayoría de los submercados.

 

Después de más de dos años con desequilibrio favorable a los inquilinos, la demanda por espacios de oficinas superó al crecimiento de la oferta y comenzó a reducirse el espacio disponible.

 

Al finalizar el trimestre de referencia, señala el estudio ‘Market Beat 3Q en 2022’, la demanda neta en los submercados de Polanco e Insurgentes mantiene sus números positivos; en el primer caso, la absorción fue de 34 mil 880 metros cuadrados (m2) en edificios clase A, y en el segundo cado, de 38 mil 320 m2.

También, a estos niveles positivos de demanda neta se han sumado los submercados de Interlomas, Reforma y Lomas Altas. En el último caso, gracias a una transacción específica que absorbió en su totalidad el conjunto de Constituyentes 1100, con 29 mil m2, para reconvertirlo a uso educativo.

 

 

Una oferta en desarrollo redimensionada

Se observó desde el inicio de la pandemia una ralentización en la actividad constructiva. Los propietarios y desarrolladores han dado seguimiento puntual a los cambios en el comportamiento de la demanda y han tomado medidas para ajustar la oferta de espacios corporativos.

De este modo, el inventario en desarrollo ha experimentado una disminución significativa en su volumen. Al cierre del 3T del año los trabajos activos de construcción suman 511 mil 300 m2. Al mismo tiempo, comienza a tomar visibilidad la reconversión de algunos edificios de oficinas a uso habitacional.

 

 

Al día de hoy ya se ha anunciado una docena de reconversiones, que sumarán poco menos de 150 mil m2; que aún es una cantidad reducida, como proporción del inventario total construido, pero ya comienza a tener relevancia, como volumen absoluto. Casi la totalidad de estas reconversiones corresponden a edificios de clase B.

 

Los precios detienen su caída

El nivel que están tomando los precios de salida sigue reflejando un momento de estabilización. La caída observada en los trimestres previos prácticamente se ha detenido y solo se observa un pequeño ajuste a la baja respecto a los precios del 2021. Específicamente para los edificios clase A, el ajuste ha sido de 1.2% respecto a los precios observados al finalizar el 3T21 y cotizan en promedio 22.86 dólares por m2 al mes.

 

Si bien hay más flexibilidad tras la pandemia, cada vez son más los estudios que confirman la necesidad de contar con espacios de trabajo corporativo.

 

De acuerdo con el estudio de la firma, en la medida que las organizaciones tomen sus decisiones para estructurar los equipos de trabajo bajo un nuevo entorno, se aclarará cuál es el nuevo equilibrio para el mercado de oficinas.

Finalmente, la necesidad de contar con lugares donde se fomente la colaboración y la identidad corporativa seguirá teniendo un rol significativo en las diferentes ciudades del país, por lo que los especialistas resaltaron que la evolución del mercado está en marcha.