El peso mexicano cerró el año cotizando en 18.01 pesos por dólar, mostrando una apreciación de 13.52% o 2 pesos y 82 centavos, siendo la sexta divisa más apreciada en la canasta amplia de principales cruces, solo después de: el rublo ruso que se apreció 30.42%, el florín húngaro con 17.61%, la corona sueca con 16.73%, la corona checa con 15.46% y el peso colombiano con 14.32 por ciento.