Lamentablemente, la pandemia por el Covid-19 nos está haciendo ver y vivir situaciones que nunca pensamos enfrentaríamos. 

De los diversos segmentos del mercado inmobiliario, el industrial tuvo el menor impacto derivado de los efectos que propició la pandemia del  Covid-19 y se mantuvo como el más sano del nicho comercial. Así lo permiten confirmar los resultados de ocupación y demanda en el segundo trimestre (2T20) a nivel nacional, al igual que los de las compañías especializadas en el sector que son públicas.

El mercado inmobiliario residencial, en sus diferentes segmentos, cuenta con factores fundamentales que garantizan la demanda a mediano y largo plazo. Sin embargo, la crisis por el nuevo Coronavirus tuvo efectos de corto plazo sobre el sector, los cuales se profundizaron por la debilidad que ya venía arrastrando.

El mercado inmobiliario corporativo no fue la excepción, al grado de generase grandes cuestionamientos sobre su futuro una vez terminada la pandemia, a la vez de plantear diversos retos.

La transformación que generó la pandemia de Covid-19 aceleró muchos procesos, a la vez que propició cambios inesperados en la vida diaria, en los negocios y sectores productivos.