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El inventario disponible se reduce, las rentas mantienen su atractivo y el comprador es cada vez más exigente con la ubicación, seguridad, calidad del producto y reputación del desarrollador.

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El mercado inmobiliario residencial de la Ciudad de México llega a la segunda mitad de 2026 con un comportamiento desigual entre corredores y segmentos. Mientras algunas zonas mantienen su atractivo para la inversión y el desarrollo de vivienda, otras comienzan a mostrar señales de estancamiento.

Esta es una de las principales conclusiones del webinar organizado por University Tower, “Mercado inmobiliario en CDMX: Claves del primer semestre y expectativas para el segundo”, en el que participaron Justino Moreno, Head of Accumin Intelligence México, y Enrique Téllez, Co-Director de Desarrolladora del Parque.

 

Durante la conversación, los especialistas señalaron que la ubicación, la disponibilidad de vivienda, los precios, las rentas y el nuevo perfil del comprador serán algunos de los factores que definirán el desempeño del mercado durante el segundo semestre.

 

Menos inventario abre oportunidades, pero también presiona al mercado

Uno de los principales retos para la vivienda en la capital es la reducción del inventario. La menor disponibilidad puede favorecer el desarrollo de nuevos proyectos en zonas donde existe demanda, aunque también puede generar presión sobre los precios si la oferta no se repone con suficiente rapidez.

“El agotamiento del stock es una oportunidad para el desarrollo de nuevos proyectos, pero también plantea retos importantes, como el tiempo en el que se otorgan los permisos, encontrar la ubicación adecuada y ser inteligentes en el manejo de los costos de construcción. Si el inventario continúa agotándose, puede generar oportunidades interesantes, pero también poner en riesgo el equilibrio del mercado por falta de producto”, explicó Moreno.

A este escenario se suman factores que pueden retrasar la incorporación de nueva vivienda, entre ellos los tiempos para obtener permisos, la disponibilidad de terrenos y el comportamiento de los costos de construcción.

De acuerdo con los especialistas, los precios mantendrán una tendencia positiva, especialmente en los submercados donde la demanda continúa por encima de la oferta.

“Los precios en el mercado de la Ciudad de México mantienen un ritmo positivo y creo que eso es importante porque vemos que las plusvalías se mantienen”, señaló Téllez.

El mercado de rentas mantiene su atractivo

 

El segmento de vivienda en renta seguirá siendo uno de los componentes relevantes del mercado residencial capitalino. De acuerdo con lo expuesto durante el webinar, más de 36% de la oferta de vivienda de la CDMX se encuentra rentada, lo que refleja el peso de este mercado y la existencia de una demanda que puede mantenerse durante los próximos años.

 

Apuntó Téllez: “El mercado de rentas sigue manteniendo un atractivo con crecimientos importantes. Tanto la renta de corto plazo como la de largo plazo presentan una tendencia positiva y, en particular, la renta de largo plazo es muy relevante por la solidez de esa demanda”.

También este comportamiento abre oportunidades para el modelo multifamily, que puede ganar presencia en la capital mediante desarrollos destinados específicamente a vivienda en renta y con una operación más profesionalizada.

El atractivo del multifamily está relacionado con la posibilidad de ofrecer a los inquilinos esquemas de vivienda con mayor seguridad y certeza, al mismo tiempo que proporciona a los inversionistas una alternativa para participar en un mercado de renta con demanda estructural.

Vivir cerca pesa más que nunca

La ubicación continúa siendo uno de los principales criterios para comprar vivienda, pero su importancia está cambiando. Ya no se trata únicamente de adquirir una propiedad en una zona con potencial de plusvalía, sino de reducir los tiempos de traslado y tener cerca los servicios necesarios para la vida cotidiana.

Destacaron los especialistas que las zonas céntricas mantienen ventajas por su cercanía con centros laborales, servicios, entretenimiento y espacios de convivencia.aaa

“La vida urbanita hace que hoy sea importante buscar generar esta vida de barrio, esta vida que resuelva tus actividades laborales y recreativas a 30 minutos de distancia. Eso es muy importante”, destacó Téllez.

 

 

En este sentido, la ubicación comienza a relacionarse directamente con la calidad de vida. La posibilidad de pasar menos tiempo en el tráfico y tener una mayor oferta de servicios alrededor de la vivienda se convierte en un elemento de valor para quienes buscan comprar.

Compradores más informados y menos enfocados solo en el precio

Además, el perfil del comprador está evolucionando. Los consumidores llegan al proceso de adquisición con mayor información, comparan diferentes opciones y analizan aspectos que van más allá del precio.

Entre los elementos que toman en cuenta están la ubicación, seguridad, reputación del desarrollador, calidad del producto, condiciones de pago y certeza en los tiempos de entrega. Las herramientas digitales y la inteligencia artificial también facilitan la investigación y comparación de propiedades y desarrolladores.

 

Señala el documento que los compradores se concentran principalmente en personas de 35 años en adelante, mientras que los esquemas de cofinanciamiento cobran relevancia, particularmente en hogares donde dos personas suman sus recursos para adquirir una vivienda.

 

Para Téllez, este comportamiento está modificando la tradicional búsqueda de propiedades “buenas, bonitas y baratas”.

“El comprador está buscando valor, y el valor es que tenga un precio justo que refleje la calidad, la localización y el prestigio del desarrollador. No necesariamente quiere decir que sea el más barato”, explicó.

Por ello, la confianza se perfila como otro factor determinante. La reputación de quien desarrolla el proyecto, la experiencia durante la compra, la calidad de la comercialización, las condiciones de pago y la certeza de entrega pueden marcar la diferencia entre dos propiedades con características similares.

Mundial y grandes eventos impulsarán rentas de corta estancia

A los factores estructurales del mercado se suma el calendario de eventos de la Ciudad de México. El Mundial, la Fórmula 1, el Día de Muertos, conciertos, partidos de la NFL y la Semana del Arte pueden generar aumentos temporales en la demanda de alojamiento y vivienda de corta estancia.

“Los grandes eventos son positivos porque generan una base de demanda para determinadas temporalidades. El movimiento de personas que vienen de fuera puede representar una oportunidad importante para el mercado de rentas de corta estancia”, explicó Moreno.

 

Sin embargo, los especialistas advierten que estos incrementos deben diferenciarse de la tendencia de largo plazo. Los eventos pueden provocar picos temporales en la demanda y en los ingresos, pero la fortaleza estructural de la vivienda en renta depende de factores como el empleo, la actividad económica, la movilidad, los servicios y el atractivo general de la capital.

 

“Los eventos tienen impactos en las rentas de corto plazo y, en la medida en que tengamos eventos de calidad, esa renta puede tener picos de demanda. Pero, en el largo plazo, lo importante es que la CDMX siga siendo atractiva y vibrante”, puntualizó Téllez.

Un mercado más selectivo hacia el cierre de 2026

Para la segunda mitad del año, la oportunidad inmobiliaria en la CDMX estará menos relacionada con un crecimiento uniforme del mercado y más con la capacidad de identificar los corredores y productos que tengan mejores fundamentos.

Zonas con demanda comprobada, menor disponibilidad de vivienda, buena conectividad, servicios y calidad de vida tendrán mejores condiciones para atraer compradores e inversionistas.

Al mismo tiempo, los desarrolladores deberán responder a un consumidor más informado que busca seguridad, confianza, calidad y un precio que considere justo frente a lo que recibe.

 

Finalmente, el mercado residencial capitalino encara el cierre de 2026 con una combinación de menor inventario, precios con tendencia positiva, fortaleza del mercado de rentas y compradores más exigentes, factores que harán que la ubicación y el valor integral de cada proyecto tengan un peso creciente en las decisiones inmobiliarias.