Pocas ciudades concentran en un mismo paisaje tantos siglos de historia como Granada. Entre la Alhambra, el Albaicín, la Catedral y Sierra Nevada, la ciudad andaluza continúa ampliando su oferta de hospitalidad con la apertura del Gran Hotel Claridge Granada, ubicado en el centro histórico.
Frente a la Catedral, en la Plaza de Villamena, el hotel ocupa el antiguo edificio Villamena, construido sobre los restos arqueológicos de la Alhóndiga de los Genoveses, un espacio comercial histórico relacionado con el intercambio de seda, especias, joyas, oro y plata. La intervención, que requirió cuatro años de obras, conserva esta conexión con el pasado de la ciudad mientras incorpora una propuesta contemporánea.
La ubicación permite acceder caminando a algunos de los principales atractivos turísticos de la ciudad, entre ellos la Alhambra, el Albaicín y la Capilla Real. La propia propiedad incorpora distintos puntos desde los que el paisaje urbano y natural de Granada adquiere protagonismo.
Su terraza ofrece vistas panorámicas hacia la Catedral, la Alhambra y Sierra Nevada, mientras que otras habitaciones tienen perspectivas hacia la Plaza de Villamena, el mercado de abastos o el patio andaluz del hotel.

Uno de los alojamientos más amplios es la Gran Claridge Catedral Suite, de 116 metros cuadrados, con dos dormitorios, sala de estar y dos balcones orientados hacia la Catedral y la Gran Vía.
La relación con la historia no termina en la arquitectura. El hotel conserva una galería arqueológica con restos de la antigua Alhóndiga de los Genoveses, espacio que también está destinado a albergar exposiciones de artistas locales.

