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La oficina en México cambia: CBRE identifica mayor presencialidad y demanda de espacios flexibles, conectados y colaborativos, con la IA ganando peso.

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La oficina en México está entrando en una nueva etapa. El trabajo híbrido continúa presente, pero la asistencia presencial recupera peso en las decisiones de las empresas, que ahora buscan espacios más funcionales, accesibles, conectados y capaces de adaptarse a distintas formas de trabajo.

Así lo muestran los resultados de la Encuesta de Percepción de Usuarios de Oficinas en México 2026, elaborada por CBRE, que identifica los principales factores que están modificando la forma en que las empresas seleccionan y utilizan sus espacios de trabajo.

 

Uno de los datos más relevantes es que más de 40% de los mexicanos acude cinco días a la semana a la oficina, mientras que 71% de las organizaciones prioriza ubicaciones dentro del CBD (Central Business District), es decir, las zonas financieras, comerciales y de negocios de las ciudades.

 

La ubicación vuelve a ser estratégica

La nueva dinámica laboral está llevando a las empresas a valorar la oficina más allá de sus características interiores. La ubicación, la movilidad y el acceso a servicios se han convertido en elementos que pueden influir directamente en la decisión inmobiliaria.

De acuerdo con CBRE, la cercanía al transporte público y al estacionamiento es el atributo que genera mayor disposición a pagar una renta superior. Le siguen las opciones de alimentación, los espacios exteriores y las tecnologías conectadas.

Particularmente, 40% de los participantes descartaría un edificio que no tenga transporte público cercano, mientras que 29% estaría dispuesto a pagar una renta mayor por contar con este atributo.

 

Esto fortalece la posición de los corredores de oficinas conectados con estaciones, nodos de transferencia y redes de transporte, especialmente en mercados donde los tiempos de traslado tienen un peso importante en la experiencia laboral.

 

De acuerdo con Pablo Yrizar, VP Ejecutivo de CBRE México | Advisory & Transaction Services, Occupier: “esta evolución amplía los criterios que determinan el valor de una oficina. La incorporación de inteligencia artificial comienza a influir en la planeación y configuración del espacio, mientras que la ubicación y la conectividad se mantienen como factores centrales en las decisiones inmobiliarias”.

Oficinas más flexibles y menos rígidas

La encuesta también muestra que las empresas están avanzando hacia espacios capaces de adaptarse a diferentes necesidades operativas.

Más de 30% de las organizaciones ya incorpora la inteligencia artificial en sus decisiones de planeación, mientras que más de 20% anticipa que esta tecnología tendrá impacto durante los próximos 12 meses.

 

 

La tendencia no apunta necesariamente a reducir las oficinas de manera generalizada, sino a optimizar su superficie y hacerlas más flexibles. Los cambios esperados incluyen una mayor capacidad para reconfigurar los espacios, áreas de colaboración y una menor dependencia de puestos de trabajo individuales.

 

Para el mercado inmobiliario, esto significa que la demanda ya no se concentra únicamente en metros cuadrados, sino en inmuebles que puedan responder a diferentes formas de ocupación y colaboración.

 

Empresas buscan oficinas que atraigan talento

Otro cambio importante está relacionado con la función de la oficina como herramienta para atraer y retener talento.

“Para los directivos de empresas en México, una prioridad es crear espacios atractivos que contribuyan a reclutar y retener talento, y que dicho talento reconozca el valor de su presencia física en la oficina”, explicó Yrizar.

Agregó el ejecutivo que uno de los amenities más importantes para los empleados es “el poder interactuar con sus colegas en un entorno activo y colaborativo”.

En paralelo, más de 70% de las organizaciones prioriza ubicaciones dentro del CBD y más de 30% prevé mantener estable su portafolio. La inversión se concentra principalmente en optimizar y transformar las oficinas principales.

 

La lectura para el mercado de oficinas es clara: la nueva demanda no necesariamente busca más espacio, sino mejores espacios. La ubicación, conectividad, flexibilidad, tecnología y capacidad para generar interacción entre empleados serán cada vez más determinantes para definir el valor y la competitividad de los inmuebles corporativos en México.