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La digitalización de cobros y finanzas permite a los hoteles rastrear las operaciones, reducir tareas manuales y convertir los datos financieros en información para tomar decisiones.

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La tecnología financiera comienza a adquirir un papel más relevante en la operación de la hotelería mexicana, particularmente en un contexto en el que los establecimientos enfrentan presión sobre sus márgenes y necesitan tener mayor control sobre los ingresos que generan.

El Día Mundial del Turismo, que se conmemora el 27 de septiembre, tiene este año como uno de sus ejes la agenda digital y la inteligencia artificial. Para la industria hotelera, esta transformación también alcanza un aspecto menos visible para el huésped: la administración del dinero que se genera con cada reservación, consumo y servicio.

 

Uno de los conceptos centrales es la trazabilidad financiera, es decir, la posibilidad de seguir una transacción desde que se realiza una reservación hasta que el pago llega a la cuenta bancaria del hotel.

 

De acuerdo con Zatlas, contar con esta información de manera automatizada permite reducir la dependencia de hojas de cálculo y procesos manuales, además de facilitar una visión más precisa de los ingresos y gastos.

La digitalización todavía tiene espacio para crecer

Aunque la tecnología ya forma parte de distintas áreas de los hoteles, la modernización de los procesos financieros avanza a un ritmo menor.

Datos de ACI Worldwide citados por Zatlas señalan que 36% de los ejecutivos de pagos a nivel global cuenta con un plan definido de modernización. A esto se suma que únicamente 21% de los directores financieros consultados en una encuesta de EY realizada a 1,610 directivos en 2026 se considera preparado para implementar inteligencia artificial y automatización de pagos.

 

El desafío no necesariamente está relacionado con la disponibilidad de tecnología, sino con identificar de qué manera puede generar un beneficio económico para el negocio.

 

Un estudio publicado en 2025 en Services Marketing Quarterly, realizado con personal de hoteles de cinco estrellas en Francia y Egipto, encontró que los procesos de transformación pueden frenarse cuando las empresas perciben que el costo de implementar nuevas herramientas es mayor que su utilidad inmediata.

México tiene una oportunidad en la hotelería

El potencial para aplicar estas herramientas es relevante debido al tamaño de la actividad turística en México.

Tan solo, entre enero y junio de 2026, el país recibió 51.1 millones de viajeros internacionales, 7.7% más que en el mismo periodo del año anterior. En ese lapso también se registraron 53.6 millones de huéspedes nacionales en hoteles, con una derrama económica de 18,781 millones de dólares, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo.

 

 

Sin embargo, el nivel de adopción tecnológica presenta diferencias importantes entre empresas. Los Censos Económicos del INEGI muestran que 94.5% de las grandes empresas utiliza equipo de cómputo, mientras que entre las microempresas la proporción es de 22.3 por ciento.

En materia de cobros, 83.8% de los negocios todavía utiliza efectivo, aunque su uso disminuyó 11.1% en un periodo de cinco años.

 

Para la hotelería, esto representa un espacio para incorporar herramientas que permitan automatizar una parte mayor del ciclo financiero y obtener información más precisa sobre cada operación.

 

De los cobros a las decisiones

La utilidad de la tecnología financiera no se limita a sustituir el efectivo o digitalizar un cobro. Su principal aportación está en conectar los movimientos financieros con la operación del hotel.

Cuando las reservaciones y los pagos pueden rastrearse de manera automática, el establecimiento obtiene mayor visibilidad sobre cuánto dinero genera, cuándo lo recibe y qué operaciones permanecen pendientes. Esta información puede utilizarse para administrar el flujo de efectivo y respaldar decisiones financieras.

Además, una operación financiera documentada y verificable puede facilitar la evaluación de un hotel ante instituciones financieras o inversionistas, al contar con información más clara sobre el comportamiento del negocio.

De ahí que Adrián Carabias, CEO y fundador de Zatlas, considera que la incorporación de estas herramientas ya no necesariamente requiere procesos largos o una sustitución completa de los sistemas existentes.

“El factor determinante no es la urgencia, sino la accesibilidad. Lo que antes podía implicar proyectos de años, hoy puede resolverse sin cambiar de sistemas ni interrumpir la operación: un hotel puede comenzar a tener visibilidad sobre toda su gestión financiera y convertir esa información en decisiones. El camino ya está construido; ahora se trata de recorrerlo y empezar a demostrar sus beneficios”, puntualizó.

 

Así, la tecnología financiera puede pasar de ser una herramienta administrativa a convertirse en un mecanismo para mejorar el control financiero y apoyar la rentabilidad hotelera. Para un sector que recibe cada vez más visitantes y mueve mayores volúmenes de recursos, conocer con precisión qué ocurre con cada pago se vuelve parte de la gestión del negocio.