|  

El ahorro de agua y energía, la iluminación eficiente y el uso de ecotecnologías pueden reducir el impacto ambiental de una vivienda y también ayudar a controlar los gastos del hogar.

4 No me gusta0

Una vivienda sustentable no necesariamente implica construir una casa con materiales reciclados, instalar tecnología costosa o renunciar a la comodidad. Se trata, principalmente, de utilizar de manera más eficiente los recursos que requiere el hogar y reducir su impacto sobre el medio ambiente.

 

Esta tendencia también está ganando relevancia en el mercado residencial. Para quienes buscan comprar o rentar una propiedad, características como el consumo energético, el uso eficiente del agua y la incorporación de tecnologías sustentables pueden ser factores que ayuden a evaluar tanto el desempeño ambiental de la vivienda como sus gastos de operación.

 

“Actualmente muchos desarrolladores buscan reducir el impacto negativo en el medio ambiente en las nuevas construcciones, ya sea a través de instalaciones con mejor eficiencia energética, el aprovechamiento del diseño arquitectónico o espacios verdes, por mencionar algunos”, señala Roberto Reveles, KAM de Inmuebles24.

¿Qué hace sustentable a una vivienda?

De acuerdo con las recomendaciones de la Comisión de Vivienda del gobierno federal citadas por Inmuebles24, una vivienda sustentable busca aprovechar de manera eficiente la energía eléctrica y reducir el consumo de agua potable.

Esto significa que aspectos aparentemente sencillos de una propiedad pueden marcar una diferencia en su desempeño ambiental. La iluminación, los equipos para calentar agua, los inodoros, las llaves y las regaderas son algunos de los elementos que pueden contribuir a disminuir el consumo de recursos.

Entre las recomendaciones se encuentran:

  • Utilizar focos ahorradores, con una potencia mínima de 20 watts para interiores y 13 watts para exteriores.
  • Instalar un calentador de gas de paso de rápida recuperación, que permita utilizar la energía de manera más eficiente.
  • Contar con inodoros de bajo consumo, con descargas máximas de cinco litros.
  • Utilizar llaves ahorradoras de agua en cocina y baños.
  • Instalar regaderas de grado ecológico.

Además, existen otras alternativas que pueden incorporarse de acuerdo con las características y posibilidades de cada inmueble.

Tecnología para reducir el consumo

 

Las llamadas ecotecnologías son soluciones diseñadas para disminuir el impacto ambiental mediante un uso más eficiente de los recursos naturales.

 

Una de las opciones más accesibles es sustituir los focos convencionales por iluminación LED, que permite reducir el consumo de electricidad. También es posible optar por electrodomésticos de bajo consumo energético al momento de renovar los equipos del hogar.

Los paneles solares representan otra alternativa para generar electricidad a partir de una fuente renovable. Aunque su instalación implica una inversión inicial mayor, pueden contribuir a reducir el consumo de energía proveniente de la red eléctrica a largo plazo, dependiendo de las condiciones de la vivienda y del sistema instalado.

También la arquitectura puede desempeñar un papel importante. Una orientación adecuada, el aprovechamiento de la iluminación natural, la ventilación y la incorporación de áreas verdes pueden mejorar las condiciones de habitabilidad sin depender exclusivamente de equipos eléctricos.

 

 

Sustentabilidad también significa ahorrar

La eficiencia ambiental de una vivienda tiene una relación directa con sus costos de operación. Reducir el consumo de agua y electricidad puede significar menores gastos mensuales, además de disminuir la presión sobre los recursos naturales.

 

Por ello, para quienes están buscando comprar o rentar, revisar las características de eficiencia de una propiedad puede ser tan relevante como analizar su ubicación, superficie, precio por metro cuadrado o amenidades.

 

“La sustentabilidad comienza a ser un atributo que también puede influir en la decisión de compra o renta. Además de contribuir al cuidado del medio ambiente, características como la eficiencia energética o el ahorro de agua pueden representar beneficios económicos para quienes habitan una propiedad. En el portal acompañamos la búsqueda de los usuarios con filtros y otras herramientas que le faciliten encontrar el hogar de sus sueños”, señala Roberto Reveles.

En este sentido, una vivienda sustentable no debe entenderse únicamente como una propiedad de nueva construcción. Un inmueble existente también puede mejorar su desempeño mediante cambios graduales en iluminación, electrodomésticos, instalaciones hidráulicas y sistemas de generación de energía.

Una demanda que puede crecer

El interés por viviendas con características ambientales también está relacionado con una mayor preocupación de los consumidores por el impacto de sus decisiones.

Una encuesta realizada en 2025 por Vida Circular, asociación civil enfocada en prácticas sustentables y manejo responsable de residuos, encontró que 67% de los mexicanos considera al medio ambiente al tomar decisiones cotidianas. Además, 76.7% afirmó que estaría dispuesto a pagar un poco más por un producto que utilizara un envase sustentable.

Y en el mercado inmobiliario, esta mayor conciencia puede trasladarse a las decisiones de compra y renta.

La red inmobiliaria Century 21 señala en su blog que “la demanda de viviendas sustentables continuará creciendo impulsada por incentivos fiscales, normativas ambientales y mayor conciencia sobre el cambio climático”.

 

Para compradores y arrendatarios, esto abre una nueva forma de evaluar una propiedad: no solo por cuánto cuesta adquirirla o rentarla, sino también por cuánto consume, qué recursos necesita para funcionar y qué medidas incorpora para reducir su impacto ambiental.

 

La vivienda sustentable, por tanto, no implica sacrificar funcionalidad o confort. Puede comenzar con decisiones sencillas y accesibles que permitan utilizar menos agua y energía, reducir gastos y construir hogares más eficientes frente a los desafíos ambientales.