El mercado residencial de Estados Unidos perdió fuerza en julio de 2026. Las ventas de viviendas disminuyeron 4.1% respecto a junio, con lo que alcanzaron su nivel más bajo en casi dos años, de acuerdo con el más reciente informe de Redfin.
A esto se sumó el aumento de las tasas hipotecarias. La tasa promedio mensual llegó a 6.54%, su nivel más alto en un año, elevando el costo de financiamiento y reduciendo el número de compradores que pueden acceder a una propiedad.
La incertidumbre sobre la economía y el empleo también influyó en las decisiones de compra. Las preocupaciones relacionadas con el mercado laboral, la inflación y el desempeño económico llevaron a algunos hogares a retrasar una adquisición de alto valor.
Menos compradores y más cancelaciones
La debilidad de la demanda también se reflejó en las ventas pendientes, consideradas por Redfin como un indicador más inmediato de la actividad futura del mercado.
Estas operaciones disminuyeron 2.5% en julio, hasta su nivel más bajo desde diciembre.
Además, el 14% de los acuerdos de compraventa fueron cancelados durante el mes, la proporción más elevada desde 2023. El dato muestra que incluso algunos compradores que ya habían avanzado en una operación decidieron retirarse.
"El mercado inmobiliario sufrió una caída a mediados de verano en julio, ya que los posibles compradores se enfrentaron a precios de vivienda récord, tasas hipotecarias en aumento y una creciente inseguridad financiera", dijo Chen Zhao, jefe de investigación económica de Redfin.
No obstante, Zhao identificó una oportunidad para quienes sí cuentan con capacidad financiera: la menor demanda puede darles mayor margen para negociar precios y obtener concesiones de los vendedores.
Texas y Seattle resienten el menor dinamismo
La desaceleración no se presenta con la misma intensidad en todo Estados Unidos. Algunas de las mayores caídas en ventas cerradas se concentraron en Texas.
San Antonio registró una disminución anual de 12.6%, Dallas de 10% y Fort Worth de 9.9%. Detroit, con una caída de 9.3%, y Seattle, con 9.1%, completaron los cinco mercados con mayores retrocesos.
Y en las ventas pendientes, Seattle encabezó la contracción, con una reducción de 15.6% anual, seguida de Houston, con 14.3%, y Phoenix, con 13.3 por ciento.
Seattle presenta un problema distinto. El precio medio de venta en el área metropolitana llegó a 809,479 dólares, aproximadamente el doble del promedio nacional.
A los elevados precios se suma la incertidumbre que atraviesa el sector tecnológico, una actividad con fuerte presencia en la región.
“Seattle es un mercado impulsado por la tecnología, y actualmente muchos compradores se muestran cautelosos ante los despidos, la IA y la seguridad laboral”, afirmó Chase Costello, agente de Redfin Premier en el área de Seattle.
El especialista señaló que los trabajadores tecnológicos están cambiando de empleo y mudándose con menor frecuencia, lo que reduce la cantidad de personas que buscan adquirir una vivienda de mayor valor.
West Palm Beach, San Francisco y Milwaukee desafían la tendencia
Aunque el comportamiento nacional fue negativo, algunos mercados registraron un aumento de las ventas.
En el sur de Florida y el Área de la Bahía, una parte de la actividad está respaldada por compradores con mayor capacidad económica, menos sensibles a los precios.
También en San Francisco influye el crecimiento relacionado con la inteligencia artificial, que está contribuyendo a mantener la demanda residencial.
Milwaukee presenta otro escenario: su relativa accesibilidad ayuda a sostener el mercado. El precio promedio de una vivienda se ubicó alrededor de 383,805 dólares, por debajo de la media nacional. Al mismo tiempo, el aumento de la oferta brinda a los compradores más opciones.
La oferta también comienza a reducirse
La menor actividad no solo afecta a los compradores. El número de nuevas viviendas puestas a la venta en Estados Unidos cayó en julio a su nivel más bajo desde octubre de 2024, aunque el descenso mensual fue marginal, de 0.1 por ciento.
El inventario total de viviendas disponibles también disminuyó 0.3% frente a junio.
Otros vendedores también están retrasando la decisión debido a que perciben una demanda débil y temen que su propiedad permanezca más tiempo en el mercado.
Los precios se comportan de manera desigual
El comportamiento de los precios también muestra diferencias importantes entre ciudades.
Y en contraste, San José presentó una caída de 4%, Seattle de 3.6% y Dallas de 0.8 por ciento.
Respecto a las ventas pendientes, West Palm Beach registró el mayor aumento, con 14.2%, seguido de Milwaukee, con 4.5%, y Pittsburgh, con 3.9%.
En el extremo contrario estuvieron Seattle, Houston y Phoenix, con caídas de 15.6%, 14.3% y 13.3%, respectivamente.
También el comportamiento de los días en el mercado fue heterogéneo. En West Palm Beach, las viviendas vendidas permanecieron en promedio 77 días, 16 menos que un año antes. En cambio, Indianápolis, Houston y Nashville registraron incrementos de siete días.
Un mercado residencial con mayor margen de negociación
Los datos de julio muestran un mercado inmobiliario estadunidense menos dinámico, pero también más heterogéneo. Mientras algunos mercados enfrentan una combinación de precios elevados, menor demanda y mayor incertidumbre laboral, otros mantienen el crecimiento gracias a la capacidad de compra de sus residentes, una oferta más amplia o precios relativamente accesibles.
Para los compradores que cuentan con recursos suficientes, la menor competencia puede traducirse en mejores condiciones de negociación. Para los vendedores, en cambio, el escenario exige ajustar expectativas de precio y considerar que las propiedades pueden tardar más en colocarse.

