Durante la presentación de Visión Residencial 2026 por parte de Justino Moreno, Head of Accumin Intelligence México, explicó que la capital del país registró una caída de 6.4% en las ventas de vivienda nueva durante el segundo trimestre del año. En la ciudad se comercializaron alrededor de 2 mil 600 unidades, el nivel más bajo desde 2020, mientras que en toda la Zona Metropolitana del Valle de México se colocaron poco más de 7 mil viviendas.
Al cierre de junio los precios de la vivienda en la Ciudad de México y Valle de México reportaron 55 mil 062 pesos el metro cuadrado, con un incremento anual de 8.1% y de 2.7% de avance trimestral.
Pero considerando exclusivamente a la Ciudad de México, los precios se ubicaron en 80 mil 922 pesos el metro cuadrado, registrando un incremento anual de 10.8% y de 3.5% trimestral.
Destacó el especialista que el inventario disponible sigue reduciéndose de manera acelerada. Actualmente existen alrededor de 18 mil viviendas nuevas en oferta y, al ritmo actual de comercialización, podrían agotarse en apenas 20 meses. En algunas alcaldías el tiempo estimado de absorción es incluso de solo 16 meses.
Aunque durante el segundo trimestre ingresaron 57 nuevos proyectos en la Ciudad de México, la cifra permanece muy por debajo de los niveles observados antes de la pandemia, cuando se incorporaban entre 115 y 120 desarrollos por trimestre. Actualmente el mercado mantiene alrededor de 720 proyectos activos, menos de la mitad de los registrados hace apenas dos años.
Por alcaldías, Cuauhtémoc continúa siendo el mercado más dinámico de la capital, con 886 viviendas vendidas en el trimestre y precios cercanos a los 100 mil pesos por metro cuadrado, impulsados por corredores como Reforma, Roma, Condesa y Juárez.
Y en contraste, Benito Juárez mantiene una pérdida de dinamismo respecto a años anteriores, mientras que Miguel Hidalgo conserva algunos de los valores más altos del mercado, especialmente en Polanco y sus zonas de influencia.
Para Accumin Intelligence, la principal característica del mercado residencial capitalino durante 2026 es una oferta insuficiente frente a una demanda que permanece activa, un desequilibrio que continuará presionando los precios mientras no aumente significativamente la incorporación de nuevos desarrollos.

