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Hines presentó Tijuana Technology Park, un nuevo parque industrial Clase A con cerca de 70 mil m² para manufactura y logística, ubicado estratégicamente cerca de las garitas de Otay I y II.

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La oferta de espacios industriales en uno de los mercados más dinámicos de México continúa creciendo. La desarrolladora Hines presentó Tijuana Technology Park, un nuevo parque industrial Clase A que incorpora cerca de 69,700 metros cuadrados de superficie rentable para empresas de manufactura, logística y distribución que buscan operar cerca de la frontera con Estados Unidos.

 

El complejo, ubicado sobre la carretera Tijuana-Tecate, a la altura del kilómetro 144, se encuentra a aproximadamente 30 minutos de las garitas de Otay I y Otay II, además de contar con conexión directa hacia Tecate y Mexicali, lo que lo convierte en un punto estratégico para las cadenas de suministro vinculadas al comercio entre México y Estados Unidos.

 

La presentación del proyecto reunió a corredores inmobiliarios, representantes de organismos de desarrollo económico y empresarios de la región Cali-Baja, quienes conocieron las características del nuevo desarrollo y su contribución para ampliar la infraestructura industrial disponible en Baja California.

Tres edificios listos para recibir empresas

Tijuana Technology Park fue desarrollado bajo especificaciones de Clase A, un segmento que responde a los requerimientos de compañías nacionales e internacionales que demandan instalaciones modernas, infraestructura confiable y disponibilidad inmediata para iniciar operaciones.

 

 

El parque está integrado por tres edificios industriales:

  • Nave B1: 263,274 pies cuadrados.
  • Nave B2: 243,513 pies cuadrados.
  • Nave B3: 248,226 pies cuadrados.

En conjunto, el desarrollo ofrece alrededor de 746,000 pies cuadrados de superficie rentable, equivalente a casi 69.7 mil metros cuadrados, disponibles para empresas de manufactura avanzada, logística, almacenamiento y distribución.

 

De acuerdo con Alberto Jiménez, socio inversionista y director del proyecto en Hines, los edificios ya se encuentran completamente terminados y cuentan con la infraestructura necesaria para que las empresas puedan instalarse e iniciar operaciones de forma inmediata.

 

Infraestructura diseñada para operaciones industriales

Incorpora el nuevo parque elementos orientados a mejorar la eficiencia operativa de sus futuros ocupantes.

Entre sus principales características destacan una altura libre de 9.75 metros, andenes de carga, rampas de acceso, subestación eléctrica, planta de tratamiento de aguas residuales y un edificio administrativo para la operación del complejo.

Asimismo, el desarrollo cuenta con certificación LEED, reconocimiento internacional que avala criterios de sostenibilidad y eficiencia energética en edificios.

 

 

Según Hines, estas características permiten ofrecer espacios preparados para responder a las necesidades de industrias con procesos productivos y logísticos de alta especialización.

 

 

La ubicación, una de sus principales ventajas

 

Uno de los principales atributos del proyecto es su cercanía con los cruces fronterizos hacia California.

 

Alberto Jiménez explicó que la conectividad con Otay I y Otay II permitirá reducir tiempos de traslado para las mercancías destinadas al mercado estadunidense, al tiempo que facilita el acceso hacia otros corredores industriales del estado.

Esta ubicación también representa una alternativa para empresas que buscan optimizar sus cadenas de suministro en una región donde la demanda de infraestructura industrial continúa siendo elevada gracias al dinamismo manufacturero de Baja California.

Cercanía con zonas habitacionales favorecerá la contratación

Además de la conectividad logística, el directivo destacó que el parque se encuentra próximo a comunidades con crecimiento habitacional como Villa del Campo y Valle de San Pedro, lo que facilitará el acceso a mano de obra para las compañías que decidan instalarse en el complejo.

 

Se estima que el desarrollo generará alrededor de 1,500 empleos directos conforme las empresas ocupen los espacios disponibles.

 

Aunque Hines informó que ya mantiene conversaciones con diversas compañías interesadas en establecer operaciones dentro del parque, hasta el momento no se ha concretado la firma de contratos de arrendamiento.

Incertidumbre por el T-MEC ha moderado el mercado

Durante la presentación, Alberto Jiménez reconoció que la incertidumbre relacionada con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha generado cautela entre algunas empresas y ha contribuido a una disminución en las rentas de naves industriales en algunos mercados fronterizos.

No obstante, señaló que se trata de un escenario temporal y expresó confianza en que, una vez que exista mayor certidumbre sobre el acuerdo comercial, la actividad retomará su dinamismo.

Refuerza la capacidad industrial de Baja California

 

La incorporación de Tijuana Technology Park fortalece la oferta de espacios industriales de Baja California en un momento en que las empresas continúan evaluando nuevas ubicaciones para ampliar su capacidad de producción y distribución en Norteamérica.

 

Para Hines, el desarrollo también consolida su presencia en uno de los mercados industriales más relevantes del país, donde la combinación de conectividad fronteriza, infraestructura especializada y mano de obra calificada mantiene a Tijuana como uno de los principales destinos para inversiones manufactureras y logísticas vinculadas con el nearshoring y el comercio internacional.

Con información de marketanalysis.mx, el-mexicano.com.mx y clusterindustrial.com.mx