El mercado corporativo mexicano inició 2026 con señales de recuperación en la demanda de oficinas, impulsado principalmente por la actividad en la Ciudad de México, Monterrey y Tijuana. Sin embargo, el crecimiento en la ocupación de espacios también ha venido acompañado de un aumento en la disponibilidad, particularmente en la capital del país.
La Ciudad de México se mantuvo como el principal motor del mercado corporativo nacional al concentrar cerca del 65% de toda la demanda registrada durante el primer cuatrimestre del año. Monterrey ocupó la segunda posición con una participación de 15%, mientras que Tijuana aportó alrededor de 5% de las operaciones de absorción.
Reflejan estos resultados que las empresas continúan privilegiando los mercados con mayor infraestructura corporativa, conectividad y oferta de edificios de alta calidad, donde se concentra buena parte de la actividad económica y empresarial del país.
El desempeño observado durante los primeros cuatro meses del año confirma además el interés de las compañías por ubicarse en corredores corporativos consolidados, especialmente en inmuebles con mejores especificaciones técnicas, certificaciones y amenidades que responden a las nuevas necesidades de ocupación.
Al cierre de abril de 2026, la disponibilidad de oficinas a nivel nacional registró un aumento de 20% respecto al mismo mes de 2025. La mayor parte de este incremento se concentró en la Ciudad de México, que aportó 96% del crecimiento total de los espacios desocupados registrados en el país.
Señalaron los expertos que este comportamiento evidencia que el mercado continúa atravesando una etapa de ajuste, en la que coexisten mayores niveles de absorción con una oferta disponible que sigue siendo amplia, especialmente en la capital mexicana.
Para los especialistas, esta dinámica genera oportunidades tanto para usuarios corporativos como para propietarios. Mientras las empresas cuentan con una mayor capacidad de negociación y una oferta más diversificada, los desarrolladores y dueños de edificios enfrentan el reto de diferenciar sus inmuebles mediante mejores ubicaciones, eficiencia operativa, sostenibilidad y servicios adicionales.
Con la Ciudad de México liderando la ocupación, seguida por Monterrey y Tijuana, el mercado corporativo mexicano mantiene una trayectoria de crecimiento que podría consolidarse durante el resto del año, siempre que continúe el dinamismo empresarial y la expansión de sectores estratégicos de la economía.