El diseño de oficinas atraviesa una transformación estructural impulsada por nuevas dinámicas laborales, modelos híbridos y una creciente necesidad de convertir los espacios corporativos en entornos más flexibles, habitables y orientados al bienestar.
Esa transición puede observarse en proyectos recientes como las oficinas de Sartoriale en la Ciudad de Panamá, desarrolladas por el estudio DOS-G, donde el espacio corporativo se plantea bajo criterios que priorizan iluminación natural, flexibilidad espacial y confort ambiental.
Uno de los principales cambios en el diseño de oficinas es la desaparición gradual de distribuciones completamente cerradas. En su lugar, comienzan a predominar plantas abiertas con divisiones parciales o semiabiertas que favorecen continuidad visual, interacción y adaptabilidad.
En el proyecto de Panamá, las oficinas se desarrollan en los niveles superiores de un rascacielos con fachada totalmente acristalada. Esta condición arquitectónica permite maximizar la entrada de luz natural y mantener una relación constante con el entorno urbano, un recurso cada vez más utilizado para mejorar percepción espacial y calidad ambiental dentro de los lugares de trabajo.
Otro cambio importante es la incorporación de elementos tradicionalmente asociados con el diseño residencial y hotelero. Materiales cálidos, paletas neutras, iluminación ambiental y mobiliario menos rígido comienzan a reemplazar la estética corporativa tradicional.
Destacan en este proyecto, materiales como madera y superficies naturales que buscan disminuir la percepción institucional del espacio y generar ambientes más cómodos para largas jornadas de trabajo.
En consecuencia, conceptos como bienestar, flexibilidad y calidad espacial adquieren un peso cada vez mayor en proyectos corporativos contemporáneos, particularmente en sectores vinculados con real estate, tecnología, diseño e industrias creativas.

