De acuerdo con el estudio “Shared Service Centers en México 2026”, elaborado por LHH, el país ha evolucionado de ser un destino enfocado en eficiencia operativa a convertirse en una plataforma estratégica para la innovación, la transformación digital y la toma de decisiones de empresas multinacionales.
Más del 60% de los centros en México ya operan en niveles avanzados de madurez, con modelos híbridos y orientados a resultados, lo que impulsa la demanda por desarrollos corporativos más sofisticados.
Desde la óptica inmobiliaria, este dinamismo favorece tanto a mercados tradicionales de oficinas como a nuevos polos corporativos vinculados a corredores industriales y ciudades emergentes, donde las empresas buscan optimizar costos y acceder a talento calificado.

No obstante, el estudio advierte que el principal reto es la disponibilidad y retención de talento, con una rotación promedio de 18% anual, lo que podría influir en la localización de nuevos proyectos inmobiliarios, privilegiando zonas con mayor oferta laboral y calidad de vida.
A partir de una perspectiva corporativa o inmobiliaria, un Hub GBS es un inquilino de alto valor. Requieren espacios modernos, con alta conectividad y ubicaciones premium (como Paseo de la Reforma o Polanco) porque necesitan atraer al mejor talento joven que busca oficinas aspiracionales.
Y de acuerdo con el 2025 Global Business Services (GBS) Survey de Deloitte, México ha escalado posiciones hasta consolidarse como uno de los destinos más atractivos a nivel mundial para la instalación y operación de centros GBS. El país ocupa actualmente el tercer lugar global, solo por detrás de India y Estados Unidos, superando incluso a mercados tradicionales como Polonia y China.

