De acuerdo con cifras oficiales, México recibió 98.2 millones de visitantes internacionales en 2025, lo que representó un crecimiento de 13.6% anual.
A este dinamismo se suma un aumento adicional de 10% en enero de 2026, reflejando la continuidad en la recuperación del sector. Además, la proximidad de la Copa Mundial de la FIFA 2026 genera expectativas de hasta 5.5 millones de visitantes adicionales, lo que incrementa la presión sobre la capacidad hotelera y abre nuevas oportunidades de inversión.
En este entorno, la modernización y expansión de la infraestructura se han vuelto prioritarias para los operadores, quienes buscan mejorar la experiencia del huésped y elevar la eficiencia operativa, pero para ello requieren nuevas inversiones de capital o acceso a financiamiento.
Los principales destinos turísticos, como Riviera Maya, Cancún, Los Cabos, Puerto Vallarta y Mazatlán, concentran buena parte de esta actividad, aunque también se observa un mayor dinamismo en ciudades vinculadas al turismo de negocios.
Actualmente, la firma reporta un avance cercano al 80% en la colocación de su cartera destinada a este segmento, con financiamiento orientado principalmente a la mejora de infraestructura y capacidades operativas.
Así, en un contexto de mayor demanda turística y retos en capacidad instalada, el acceso a capital se posiciona como un elemento clave para sostener el crecimiento del sector hotelero en México.

