El mercado de oficinas en México inició 2026 con señales de dinamismo en la demanda, a pesar de un entorno económico marcado por tasas de interés interbancarias superiores al 7%, que continúan influyendo en el costo del crédito y en las decisiones de inversión inmobiliaria.
La Ciudad de México concentró el 48% de la demanda total, manteniéndose como el principal mercado corporativo del país. Le siguieron Tijuana, con una participación del 16%, reflejando un repunte relevante, Monterrey con el 14% y Puebla con el 13 por ciento. Esta distribución muestra una mayor diversificación regional en la toma de espacios, aunque la capital sigue marcando la pauta.
Por lo que respecta al espacio liberado de oficinas acumuló en enero 25 mil metros cuadrados, lo que significó una contracción de 30% respecto a enero de 2025. La mayor parte de esta desocupación se registró en la Ciudad de México, que concentró el 87% del total, y le siguieron a distancia Monterrey, Tijuana y León. Los demás mercados no reportaron desocupaciones durante el periodo, lo que sugiere una mayor estabilidad en plazas secundarias.
En términos de oferta, el inventario nacional de oficinas alcanzó 17.8 millones de metros cuadrados, con un crecimiento anual de 300 mil metros cuadrados. Durante el mes inicial del año no se registraron entregas de nuevos edificios en los principales mercados corporativos, y el volumen de construcción en proceso se ubicó en 1.1 millones de metros cuadrados, reflejando una contracción interanual de 15 por ciento. Asimismo, no se reportaron inicios de nuevos proyectos, lo que confirma una postura cautelosa por parte de los desarrolladores.
Y en cuanto a precios, Solili reportó que la renta promedio nacional se mantuvo estable en 20.18 dólares por metro cuadrado mensual. Destacan los incrementos anuales en Mérida (+27%), Querétaro (+8%) y Guadalajara (7%), impulsados por la incorporación de nuevos proyectos y una demanda sostenida.
En conjunto, el mercado de oficinas arranca 2026 con una demanda activa, una oferta contenida y un entorno de mayor equilibrio, donde la adaptación de los proyectos existentes será clave para capitalizar las oportunidades a lo largo del año.

