La consultora señaló que respecto a la tasa anual, al primer trimestre del 2020, la caída del sector fue de 8.2%, un desplome histórico.

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Habrá una posición reservada en el desarrollo o adquisición de nuevos proyectos, informó la consultora.

La industria de la construcción, una de las más influyentes en el Producto Interno Bruto Nacional (PIB) también ha sido de las más golpeadas por la crisis económica derivada de la pandemia. La consultora Deloitte pronostica que al cierre de 2020 caerá 16%, con base en el comportamiento que ha tenido durante el primer semestre de este año.

“La suspensión de actividades por el confinamiento social se convertirá en un nuevo obstáculo que tendrá que enfrentar la industria en los próximos meses. Por el lado de la oferta, se prevé una mayor disponibilidad de espacios y posible caída en los precios. En la demanda podríamos esperar una posición más reservada para el desarrollo o adquisición de nuevos proyectos”, dijo Jorge Yarza, socio líder de Industria de la Construcción, Hotelería y Bienes Raíces, en el informe Tendencias de la Industria.

Respecto a la tasa anual al primer trimestre del 2020, la caída del sector fue de 8.2%, un desplome histórico. En 2019 este índice fue de o.2%, en 2018 de 2.9% de crecimiento, en 2017 de 1.1.% arriba y 2016 registró 4.5 puntos porcentuales positivos.

El valor total de las empresas constructoras de enero a marzo del 2020 ha sido inferior al registrado desde 2017. Este año ha habido un acumulado de 108.4 millones de pesos, de los cuales 53 corresponden a edificación, 23.6 a transporte, 13.9 a otras construcciones y 7.3 a petróleo y petroquímica. El resto se divide entre electricidad y comunicaciones, además de agua, riego y saneamiento.

En 2019 el valor total fue de 128.6 millones de pesos, en 2018 de 123.3 y en 2017 de 117.7 millones de pesos.

Respecto a la inflación, el sector no presenta mayores variaciones respecto a los años pasados. En enero, según el índice Nacional de Precios al Productor (INPP), consultado por Deloitte, el incremento de los costos fue de 1.2 puntos, en febrero 0.5, durante marzo se disparó a 4.1 y en abril se registró 5.2, con una tendencia de aumento.

El año pasado en los mismos meses se mantuvo un nivel por encima de los cinco puntos durante casi todo el primer cuatrimestre, pues se reportaron 5.5, 5.3, 3.1 y 5.8, respectivamente. Lo que representó un decremento al compararlo con 2018, cuando la inflación fue de 6.2, 6.7, 1.6 y 4.2.