Rogelio Jiménez Pons, director general del Fonatur, sostuvo que el tren está definido como un proyecto integral de desarrollo para beneficiar a la mayoría de la población en la zona, que es la que trabaja en dicho sector.

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En el 2023, el Tren Maya trasladará hasta 5.5 millones de toneladas de carga agroalimentaria anuales, de carga seca y refrigerada, movilizadas entre 450 y 950 contenedores semanalmente, con lo cual daría valor agregado a la producción del sector primario en el sureste de México, principalmente en Chiapas, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Tabasco; así como viabilidad económica de mediano y largo plazo a la población.

Rogelio Jiménez Pons, director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), sostuvo que el tren está definido como un proyecto integral de desarrollo para beneficiar a la mayoría de la población en la zona, que es la que trabaja en dicho sector; asimismo, “que incide en todos los sectores y fundamentalmente en la región en el área agroalimentaria”.

Por su parte, Olga Vázquez, responsable del Programa Agroalimentario del Tren Maya, puntualizó que el proyecto tiene un componente de carga importante y considera captar 550 mil toneladas de productos agroalimentarios. Pero el potencial estimado para 2023 asciende a 5.5 millones de toneladas, de las cuales 40% corresponderá a un flujo intrarregional; 21% a un flujo de salida y el restante 39% a un flujo de entrada.

En este sentido, se considera la transportación de maíz, caña, plátano, cacao, limón, palma de aceite, chile verde, papaya, carne res y de cerdo, miel, mojarra, pulpo y camarón; para lo cual se prevé el desarrollo de infraestructura frigorífica y centros de acopio a lo largo de la ruta.

Cabe destacar que de los estados considerados en el proyecto, Chiapas y Yucatán aportan más al sector primario que en términos turísticos, un caso similar ocurre con Campeche y Tabasco. Y aunque la península tiene un alto potencial en la producción de frutas y cárnicos, "el valor agregado, la industrialización, aunque solo sea en el empaque y en la manera de presentar el producto, no tiene valor en los municipios de origen de esos productos”, comentó Vázquez.

Es decir, por el déficit en infraestructura agroindustrial, los productos locales se comercializan solo como materias primas; así el sector primario se coloca como principal beneficiario del Tren Maya, indicó la especialista en el foro ‘Iniciativas de articulación productiva del sector agroalimentario en torno al Tren Maya’, de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.