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La vivienda se perfila nuevamente como uno de los principales motores del sector inmobiliario en México durante 2026, en un entorno donde el crédito bancario muestra condiciones más favorables y una mayor participación de los intermediarios financieros.

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Así lo señaló Federico Pizarro, director ejecutivo de Banca Inmobiliaria de Multiva, en entrevista con Real Estate Market, quien agregó que, a pesar de un entorno económico retador, las perspectivas para el sector son positivas, impulsadas por factores estructurales como el bono demográfico y la creciente necesidad de vivienda en el país.

“La vivienda ha regresado a la agenda pública, y eso es muy positivo. Es un sector prioritario que seguirá teniendo relevancia en cualquier contexto”, afirmó.

Bajo este escenario, subrayó el papel clave del crédito puente como detonador del desarrollo habitacional. Actualmente, este tipo de financiamiento mantiene una tendencia favorable, apoyada por la disminución en tasas de interés, lo que mejora las condiciones tanto para desarrolladores como para compradores.

 

“El crédito inmobiliario está en un buen momento para crecer. La banca tiene la capacidad de impulsar una mayor actividad constructiva, sobre todo con mejores condiciones financieras”, explicó.

 

Respecto a las regiones con mayor potencial fuera de las principales zonas metropolitanas, Pizarro señaló a Los Cabos y La Paz, en Baja California Sur, como mercados con alta demanda de financiamiento, así como algunas ciudades del norte del país como Chihuahua. En contraste, advirtió sobre una sobreoferta en destinos como Tulum, mientras que en plazas como Cancún y Playa del Carmen recomendó enfocarse más en vivienda local que en proyectos turísticos.

Sobre Mérida, reconoció su atractivo en los últimos años, aunque apuntó que algunos proyectos comienzan a mostrar menores niveles de absorción, lo que sugiere la necesidad de mayor cautela en nuevos desarrollos.

 

 

Con lo que respecta a la evolución del financiamiento, el directivo explicó que, las tasas de interés ya mantienen en términos históricos niveles relativamente atractivos, por lo que su reciente tendencia a la baja abre una ventana de oportunidad para reactivar la demanda de crédito inmobiliario.

 

Y en este contexto, destacó que los desarrolladores que lograron adaptarse al ciclo de tasas altas hoy se encuentran mejor posicionados, con estructuras financieras más sólidas y modelos de negocio más resilientes.

Asimismo, subrayó que uno de los principales retos del sector sigue siendo la certidumbre en aspectos clave como permisos, disponibilidad de tierra y provisión de infraestructura, particularmente en energía. Estos factores, dijo, serán determinantes para detonar un mayor volumen de proyectos en los próximos meses.

Finalmente, Pizarro destacó la estrategia de Multiva en este segmento, basada en el lanzamiento de un producto enfocado en financiar proyectos más que balances corporativos. Este esquema permite evaluar la viabilidad y méritos de cada desarrollo de forma individual, ofreciendo soluciones a la medida para distintos tipos de proyectos, desde lotes con servicios hasta vivienda residencial.

 

“Nuestro enfoque es analizar cada proyecto en función de su potencial y estructurar financiamiento acorde a sus características. Buscamos ser un aliado estratégico para los desarrolladores”, puntualizó.

 

En conjunto, la visión del directivo apunta a un 2026 con oportunidades para el sector inmobiliario, donde la clave estará en la correcta selección de mercados, la viabilidad de los proyectos y el acceso a financiamiento en condiciones competitivas.