|  

La emisión quirografaria recibió una demanda superior a 18,000 millones de pesos y permitirá al mayor FIBRA de México refinanciar deuda.

4 No me gusta0

Fibra Uno (FUNO) realizó una nueva colocación de deuda en el mercado mexicano por 7,500 millones de pesos, mediante dos bonos quirografarios con etiqueta verde, en una operación que permitirá al FIBRA refinanciar parte de sus obligaciones y extender el plazo promedio de su deuda.

 

La oferta pública se llevó a cabo el viernes 7 de agosto en el mercado nacional y estuvo respaldada por una demanda de más de 18,000 millones de pesos, equivalente a una sobresuscripción de 2.5 veces respecto al monto colocado.

 

Para FUNO, la operación representa una alternativa para administrar sus vencimientos y mantener una estructura financiera de mayor plazo, en un contexto en el que las condiciones de financiamiento y las tasas de interés son factores relevantes para las empresas inmobiliarias.

Dos bonos con distintos esquemas de tasa

La colocación se dividió en dos emisiones. La primera corresponde al bono 26V-2V, por 4,300 millones de pesos, con una tasa fija equivalente a MBONO más 170 puntos base, que se traduce en una tasa de 10.81 por ciento.

Este instrumento tendrá vencimiento en julio de 2036, por lo que concentra una parte importante del financiamiento en el largo plazo.

Y el segundo bono, denominado 26V, fue colocado por 3,200 millones de pesos y tiene una tasa variable de TIIE más 85 puntos base. Su vencimiento está previsto para agosto de 2029.

Con ambas emisiones, FUNO informó que el plazo promedio de su deuda se ubicó en 7.6 años.

 

Los recursos obtenidos no estarán destinados a una nueva adquisición inmobiliaria, sino al refinanciamiento de deuda existente. Esto permite al FIBRA sustituir obligaciones financieras y reorganizar parte de sus vencimientos.

 

La demanda superó ampliamente el monto colocado

Uno de los elementos relevantes de la operación fue la respuesta de los inversionistas. FUNO recibió posturas por más de 18,000 millones de pesos, frente a los 7,500 millones que finalmente fueron colocados.

La sobresuscripción de 2.5 veces muestra una demanda significativamente superior a la oferta disponible y constituye una señal de interés del mercado por los instrumentos de deuda emitidos por el FIBRA.

Los bonos cuentan con calificaciones de AAA(mex) por parte de Fitch y HR AAA por HR Ratings, las máximas categorías dentro de sus respectivas escalas nacionales de calificación crediticia.

 

 

¿Qué significa que sean bonos verdes?

Las emisiones cuentan además con etiqueta verde, una característica relacionada con el financiamiento de actividades o proyectos que cumplen criterios ambientales establecidos para este tipo de instrumentos.

 

En el caso de FUNO, la colocación se integra a su estrategia de financiamiento bajo criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG).

 

La etiqueta verde también refleja una tendencia creciente en los mercados financieros: los inversionistas institucionales y otros participantes buscan incorporar criterios de sostenibilidad en sus decisiones de inversión, mientras que las empresas utilizan estos instrumentos para acceder a capital bajo esquemas vinculados con objetivos ambientales.

FUNO mantiene una amplia exposición inmobiliaria

La colocación ocurre mientras FUNO mantiene una de las mayores plataformas inmobiliarias del país.

Al cierre de junio de 2026, el FIBRA contaba con 599 propiedades y más de 11.5 millones de metros cuadrados de superficie, distribuidos en los 32 estados de México.

Su portafolio incluye inmuebles destinados principalmente a los segmentos industrial, comercial y de oficinas, lo que le permite mantener exposición a diferentes tipos de activos y mercados.

 

La operación de deuda se suma así a la estrategia financiera de un vehículo inmobiliario que requiere mantener acceso constante a distintas fuentes de capital para administrar su portafolio, refinanciar obligaciones y atender sus necesidades financieras de largo plazo.

 

La colocación de 7,500 millones de pesos destaca, además, por la combinación de tres elementos: una demanda que superó ampliamente la oferta, una estructura con vencimientos diferenciados y una etiqueta verde.

Para el mercado inmobiliario, este tipo de operaciones muestra la relevancia que mantiene el mercado de deuda como fuente de financiamiento para las FIBRAs y el creciente peso de los criterios ASG dentro de las decisiones de inversión.