De acuerdo con un análisis de Tinsa México by Accumin, en términos generales, la construcción de edificios verticales aumentó más de 300% entre 2015 y el primer trimestre de 2026. En los segmentos residencial, residencial plus y luxury, el crecimiento alcanza hasta 400%, reflejando un cambio acelerado en el mercado inmobiliario de la capital de Nuevo León.
En opinión de Justino Moreno, Head of Accumin Intelligence México, esta evolución responde a una combinación de factores como la reducción del tamaño de los hogares, la búsqueda de una mejor ubicación para disminuir tiempos de traslado, la preferencia por desarrollos de usos mixtos y el interés de una población más joven por espacios modernos, flexibles y con mayor integración comunitaria.
No obstante, el estudio subraya que la vivienda horizontal continúa siendo el producto habitacional preferido por los regiomontanos, por lo que el auge de la verticalización aún convive con una fuerte demanda por casas.
Tinsa advierte que este proceso plantea nuevos desafíos para los desarrolladores, especialmente en la correcta identificación del perfil del comprador. Casi la mitad de los proyectos ubicados fuera de Monterrey y San Pedro corresponden al segmento residencial, con viviendas de entre 3 y 6 millones de pesos.
La consultora considera que la verticalización representa una respuesta a los retos que enfrenta una ciudad cada vez más extensa. El crecimiento horizontal ha incrementado los tiempos de traslado y los costos de infraestructura y servicios, mientras que la densificación permite un mejor aprovechamiento del suelo, favorece la conectividad y facilita el desarrollo de proyectos de usos mixtos.
No obstante, el éxito de esta nueva etapa dependerá de estrategias comerciales, una adecuada definición del producto y precios alineados con la demanda para garantizar la viabilidad de los nuevos desarrollos.
Los especialistas del sector inmobiliario han señalado que la expansión industrial y la llegada de nuevas inversiones a Nuevo León también han impulsado la demanda de vivienda cercana a los polos de empleo, favoreciendo el desarrollo de proyectos verticales y de usos mixtos en zonas con buena conectividad.

