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El pasado jueves 16 de abril por la noche, en el hotel InterContinental Presidente Monterrey, Altea dio a conocer una nueva etapa en su evolución corporativa, marcada por la presentación de sus tres divisiones estratégicas: Vivienda, Comercial e Industrial.

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En un entorno institucional y de alto nivel, con la presencia de inversionistas, autoridades, desarrolladores y actores clave del sector, la firma delineó una estructura que responde a la necesidad de especialización en un mercado inmobiliario cada vez más dinámico y segmentado.

 

Su mensaje central fue claro: Altea se consolida como un grupo en expansión, con una operación más eficiente y enfocada, capaz de atender distintos nichos del mercado sin perder una visión integral del desarrollo.

 

Altea cuenta con más de 400 predios estratégicos y su presencia ya no es solo nacional, al contar con 6.6 millones de m2 fuera del país. En el área comercial cuentan con más de 1 millón de m2 en operación y reciben más de 3 millones de visitantes al mes; para el segmento inmobiliario industrial cuentan con 4 millones de m2 de reserva para cubrir la demanda futura; y para el mercado de la vivienda cuenta con una reserva territorial de 4 millones de m2.

 

 

 

Durante el evento, se destacó a Altea Vivienda como el eje de crecimiento del grupo, con una estrategia centrada en proyectos residenciales tanto horizontales como verticales, ubicados en zonas con alto potencial. En este segmento, sobresalió la presentación de Amarantha, en Santiago, Nuevo León, como uno de sus desarrollos emblemáticos.

Por su parte, Altea Comercial reafirmó su posicionamiento con proyectos de alto impacto regional, como Paseo La Fe —que celebra su décimo aniversario— y la incorporación de nuevos atractivos como el Acuario Michin. En tanto, Altea Industrial mostró su enfoque en infraestructura logística y espacios productivos, destacando Huinalá Industrial Park como pieza clave de su portafolio.

 

Más allá de la presentación de submarcas, el evento reflejó un momento de consolidación para la compañía, que apuesta por una estructura más clara para fortalecer su crecimiento y su relación con inversionistas y socios estratégicos.

 

Con esta redefinición, Altea no solo reorganiza su operación, sino que proyecta una visión más robusta hacia el futuro del sector inmobiliario en México.