Venecia, la ciudad clásica de Italia, fue escenario de una pasarela que invita a recrear la cultura con un aliento de futuro.

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Paralelo a la realización del Festival de Cine de Venencia, los diseñadores Domenico Dolce y Stefano Gabbana protagonizaron una gala de lujo y glamour con su última colección de alta costura que contó con un desfile en la plaza San Marcos, en la llamada Ciudad de los Canales, Venecia.

A pesar de que Venecia fue fundada hace 1,600 años, según los especialistas, la ciudad nunca había visto un espectáculo de moda de tal magnitud.

El famoso e irreal evento ofreció una actuación de 20 minutos que mezcló el carnaval con una narración de historias al estilo del cineasta, Federico Fellini, en el que la actriz Jennifer Hudson, lució un vestido dorado y entonó una impresionante interpretación de Nessum Dorma, de Turandot, mientras que las gaviotas sobrevolaban el espacio que se engalanó con su escenario gótico.

Alrededor de las 7:32 P.M., justo cuando Leni Klum atravesaba la pasare varias nubes —densamente estampadas como el vestido de collage de Murano— aparecieron repentinamente en el horizonte, dejando un atardecer color durazno. 

Tras una somera lluvia que salpicó las losas de mármol, se crearon las condiciones para el arcoíris que se desplegó desde el tejado del Palacio Ducal y se extendió hacia la isla de Lido.

Centenares de invitados, entre los que destacaron Doja Cat, Kris Jenner, Kourtney Kardashian, Ciara, Monica Bellucci, Christian Bale, Dame Helen Mirren, Kitty Spencer y Jennifer Lopez, entre otras personalidades, las modelos dominaron la pasarela con las tradicionales góndolas de Venecia bajo el manto de la melodía de Las cuatro estaciones, de Antonio Vivaldi.

Los primeros looks mostraron un homenaje a la ciudad, que incluyeron un vestido de corsé de doble organza y tul ilusión pintado a mano, un vestido de Georgette bordado con lentejuelas, cuentas de corneta y cristales, con un vestido con corsé de encaje de lurex bordado con punto de cruz.

La colección fue inspirada en la artesanía local y en la cultura de la ciudad italiana, en un momento que celebró su historia con una evocación artística del icónico lugar.

El estilo innovador se fundió con lo clásico, rompiendo con lo alternativo y vanguardista de su conocida propuesta.

Moda jovial y clásica

Previo al desfile, los diseñadores, mencionaron que presentarían una versión más jovial de la alta costura, “porque todo el mundo piensa que la alta costura es para los mayores, pero no tiene por qué ser así”, lo que se reflejó en el estilismo punky y en el casting de modelos que incluía un sexteto de celebridades, formado por Chance, Jessie James y D'Lila Star (hijas de Sean Combs), Deva (hija de Monica Bellucci), Emmeline, (hija de Christian Bale) y Leni (hija de Heidi Klum).

La línea dio origen a un espectáculo que devolvía la fe en la moda reavivando la alegría del reencuentro físico con la moda.

Al ser un evento tan glamuroso, los invitados tenían que estar a la altura y vestir sus mejores galas para la ocasión y aunque el dress code no era necesariamente bajo la firma D&G, algunas celebridades decidieron portar algunos looks exclusivos de la casa iltaliana, como Jennifer Lopez.

La cantante paralizó Venecia y robó miradas con un espectacular conjunto de la firma de lujo, que mezclaba tonalidades verdes, rosas y dorados; además de estar repleto de pedrería y motivos florales barrocos, típicos de la casa.

Con información de Vogue y El Sol de México.