El sector presentó en abril una contracción de -4.2, comparada con el mismo mes del año pasado.

Ricardo Vázquez

De acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la industria de la construcción presentó en abril una contracción de -4.2%, comparada con el mismo mes del año pasado, lo que determinó que los cuatro primeros meses de 2019 registró una contracción de -1.6% a tasa anual.
El reporte de abril fue el tercer mes consecutivo con una tasa de crecimiento negativo del sector; sin embargo, lo más relevante es que su ciclo recesivo del último trimestre de 2018 y el primero de 2019 parece que se extenderá por mayor tiempo.

En particular, como el cuarto mes se presentó un efecto estacional por la Semana Santa, quitando esos efectos el sector construcción solamente se contrajo -1.5% a tasa anual. Los tres componentes del sector registraron tasas de crecimiento negativas en abril (cifras originales), encabezadas por un retroceso anual de -5.3% en las obras de ingeniería civil, un ajuste de -3.9% en la edificación y una caída de -4.3% en los trabajos especializados.

Analistas de Banorte indicaron que la construcción continuó débil, entre otras razones porque las obras de ingeniería civil están altamente relacionadas al gasto en infraestructura del gobierno federal, por lo que lideran la contracción del sector. Al respecto, en Invex son de la opinión que “esto se complementa negativamente con el escenario de incertidumbre en el sector privado ante una agenda económica incierta del gobierno (que) pesará sobre la inversión en construcción”.

Aunque considerando cifras mensuales (desestacionalizadas) el sector construcción repuntó 2.2% en abril respecto a marzo, en general no se observan señales claras que permitan anticipar que el sector tocó fondo y pueda iniciar en el corto plazo un repunte que los saque del proceso recesivo que vive.