La temporada de Semana Santa se perfila como uno de los periodos de mayor dinamismo económico para la Ciudad de México, con un crecimiento significativo en el consumo, el turismo y la actividad comercial.
Este crecimiento estará impulsado principalmente por la afluencia de visitantes y por el peso de las tradiciones religiosas, que cada año atraen a miles de personas a distintos puntos de la capital. Entre los eventos más relevantes destaca la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, considerada una de las más importantes del país.
Turismo y consumo, motores de la temporada
La llegada de turistas, tanto nacionales como internacionales, será uno de los principales factores detrás del aumento en la actividad económica. Se prevé que la ocupación hotelera en la capital se ubique entre 65% y 70%, reflejando una alta demanda durante los días de descanso.
Además, la ciudad espera recibir a más de 664 mil personas en templos y recintos históricos, consolidándose como un destino clave para el turismo religioso en México.
Restaurantes y comercio, los más beneficiados
Tan solo, en la Ciudad de México, más de 2 mil 300 unidades económicas dedicadas a este giro registrarán un incremento en sus ventas. La mayoría corresponde a establecimientos de preparación de alimentos, mientras que una parte relevante pertenece al comercio minorista.
A la par, otros segmentos como la venta de artículos religiosos, el entretenimiento, los servicios culturales y la hotelería también experimentarán un repunte en la demanda.
Un impulso clave para el comercio formal
El organismo empresarial destacó que este periodo representa una oportunidad estratégica para fortalecer el comercio formal en la capital, en un contexto donde el consumo estacional juega un papel clave en la recuperación y crecimiento de los negocios.
Asimismo, subrayó la importancia de garantizar condiciones adecuadas de seguridad, movilidad y servicios para atender la alta afluencia de visitantes y maximizar los beneficios económicos de la temporada.