De acuerdo con el estudio Perspectivas de la Alta Dirección en México 2026, elaborado por KPMG México, 65% de la alta dirección prevé concretar inversiones en 2026, a pesar de que 79% anticipa un contexto de estancamiento o recesión económica.
Esta aparente contradicción refleja una estrategia defensiva y, al mismo tiempo, de largo plazo: fortalecer capacidades internas para ganar eficiencia, resiliencia y diferenciación competitiva.
En términos de expectativas macroeconómicas, 55% de los directivos considera que la inflación se mantendrá estable en 2026 respecto a 2025, mientras que 31% proyecta un crecimiento de ventas de entre 1% y 5% durante el año. A mediano plazo, el optimismo aumenta: 38% estima un crecimiento anual de ventas de entre 6% y 10% para el periodo 2027-2029.
No obstante, el entorno de inversión enfrenta desafíos relevantes. La incertidumbre regulatoria (52%), la inseguridad (47%) y la dificultad para atraer y retener talento (38%) se mantienen como los principales obstáculos. A ello se suma una brecha en la transformación digital de funciones clave, como el cumplimiento fiscal, donde solo 11% de las empresas cuenta con procesos automatizados.
De acuerdo con KPMG México, el enfoque de inversión para 2026 confirma una transición hacia modelos de negocio más integrales, donde la digitalización, la eficiencia operativa y la sostenibilidad se consolidan como ejes centrales para asegurar continuidad, generar valor y fortalecer la competitividad en un entorno económico cada vez más desafiante.