Según información de la firma de inteligencia de mercado Market Analysis, estas compañías generaron una absorción bruta de 2.18 millones de pies cuadrados en el sector industrial, concentrada principalmente en corredores estratégicos como Monterrey, Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Saltillo, Aguascalientes y Tijuana.
Aunque Market Analysis no detalla públicamente los nombres de las compañías incorporadas, el patrón observado en años anteriores sugiere que este tipo de entradas responde a:
- Empresas de manufactura ligera y autopartes, que buscan integrar cadenas de valor en Norteamérica.
- Operaciones logísticas y centros de distribución, para servir tanto al mercado interno como a las exportaciones.
- Plantas de proceso o ensamble, aprovechando costos competitivos y acuerdos de comercio.
Este flujo de nuevas compañías ocurre en un año donde México también ha registrado niveles históricos de inversión extranjera directa (IED). La Secretaría de Economía reportó que, solo en los primeros tres trimestres de 2025, la IED acumulada superó los 40 mil 900 millones de dólares, impulsada tanto por reinversiones como por nuevos proyectos productivos.
La entrada de nuevas empresas contribuye al crecimiento de nuevos empleos, transferencia tecnológica y expansión de la base exportadora, principalmente en industrias manufactureras, logísticas y en servicios avanzados, consolidando a México como destino competitivo en la atracción de capitales extranjeros.