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Desde 2020, las entregas de oficinas pre arrendadas se han desacelerado debido a la incertidumbre causada por la pandemia y la competencia entre espacios de oficinas. Sin embargo, se espera una recuperación gradual a partir de 2023.

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En las principales ciudades de México, 6 de cada 10 edificios de oficinas de alta calidad (clases A+ y A) salieron al mercado inmobiliario comercial con contratos de arrendamiento previos durante el 2018 al 2023, lo que implica que estas propiedades ya contaban con algún grado de ocupación antes de su entrega.

 

Si bien esta cantidad de oficinas pre arrendadas refleja una demanda significativa de espacios corporativos a nivel nacional, a partir de 2020 se observó una desaceleración en la entrega de estos espacios, de acuerdo con datos de SiiLA.

 

Y aunque la entrega de inventario pre arrendado todavía no alcanza los niveles de entrega previo a la pandemia, a medida que los espacios de oficinas se adapten a las nuevas necesidades laborales, con contratos flexibles y espacios que faciliten el trabajo híbrido, se espera una recuperación gradual a partir de este año.

Con base en información disponible, la entrega de nuevas oficinas pre arrendadas de clases A+ y A se desaceleró en las principales ciudades de México desde 2019. Datos de SiiLA muestran que el número de oficinas que salieron al mercado con algún grado de ocupación se redujo a la mitad en ese periodo, mientras que la tasa de disponibilidad promedio del nuevo inventario aumentó un 46% en términos reales.

“La disminución en la entrega de nuevas oficinas pre arrendadas y el aumento en la tasa promedio de disponibilidad del nuevo inventario en los últimos años indican un cambio en la demanda por parte de las empresas que buscan espacios de oficina. Esto se debe a una mayor cautela en la absorción de espacios debido a las incertidumbres económicas y laborales que surgieron a raíz de la pandemia de coronavirus, así como a la competencia entre espacios de oficinas tradicionales (principalmente de clase B) y las nuevas entregas de alta calidad en el mercado”.

 

 

Resaltó la firma que mientras las condiciones económicas y laborales continúen mejorando, los lugares de trabajo sigan adaptándose a las necesidades tecnológicas, preferencias laborales flexibles, exista equilibrio entre el trabajo remoto y presencial, y los cambios en la cultura laboral, el panorama en general de recuperación en las absorciones, la estabilidad de los precios de mercado y la reactivación de nuevas entregas en los principales mercados de oficinas del país anticipan que a mediano plazo (en cinco años) se observará un repunte gradual del inventario pre arrendado.

 

Ubicación, otro aspecto importante

De acuerdo con los datos de SiiLA Market Analytics, en el último lustro fueron entregados cerca de 1.5 millones de metros cuadrados de clase A+ y A en los principales mercados de oficinas del país. Aproximadamente, 970,000 metros cuadrados salieron al mercado con algún grado de ocupación.

Pero las tasas de disponibilidad promedio del nuevo inventario en los últimos cinco años fueron más bajas en algunas regiones del Bajío, como en el caso de Guadalajara (47%), así como en algunas partes del Centro y del Norte, como Querétaro (51%) y Monterrey (66%), en comparación con la Ciudad de México (73%), que es el mercado más competitivo y sede del distrito central de negocios (CBD) más importante del país.

 

En cuanto a la ubicación, la firma indicó que la diversificación de los mercados será indispensable para garantizar la resiliencia y el éxito en la estrategia de inversión y ocupación de espacios de oficina.

 

La elección de ciudades con menor saturación de oferta y un entorno propicio para la atracción y retención de talento puede ofrecer ventajas competitivas significativas, mientras que las ciudades con mayor saturación de oferta pueden enfrentar desafíos en términos de competencia y precios.

Agregó que, en la decisión de inversión y ocupación de espacios de oficina, también jugarán un papel crucial la conectividad, la infraestructura y los servicios disponibles en cada ubicación. En este contexto, las empresas deberán evaluar cuidadosamente sus necesidades operativas, estrategias de crecimiento y modelos de trabajo para tomar decisiones informadas sobre la selección de ubicaciones que respalden sus objetivos a largo plazo.