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Vivienda asequible en Estados Unidos: 41.7% de los consumidores busca casas de menos de 200,000 dólares y prioriza reducir gastos a largo plazo.

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La asequibilidad de una vivienda en Estados Unidos ya no se define únicamente por el precio de compra. Para un número creciente de consumidores, también importa cuánto cuesta mantenerla cada mes, desde el consumo de energía hasta los gastos asociados con su operación.

 

Así lo revela un informe de COGNITION Smart Data, plataforma de análisis de mercado de Green Builder Media, que identifica una diferencia entre la manera en que los compradores entienden la vivienda asequible y la oferta del sector inmobiliario residencial.

 

El estudio, titulado “El costo total, no el costo inicial, desbloqueará la asequibilidad de la vivienda en el futuro”, analiza las respuestas de consumidores, propietarios y profesionales de la construcción para identificar las condiciones que influyen en la posibilidad de adquirir y mantener una casa.

Uno de los principales hallazgos es que 41.7% de los consumidores encuestados necesita una vivienda con un precio inferior a 200,000 dólares, una referencia que refleja las restricciones presupuestarias de una parte importante de los compradores.

Pese a estas dificultades, el interés por convertirse en propietario se mantiene. La mitad de los inquilinos consultados espera comprar una vivienda en el futuro, mientras que otro 11.7% considera probable hacerlo.

Mudarse o comprar una casa más pequeña, entre las alternativas

La búsqueda de una vivienda asequible también está modificando las prioridades de los compradores. De acuerdo con el informe, tres de cada cuatro encuestados estarían dispuestos a mudarse para encontrar una propiedad que se ajuste mejor a su presupuesto.

 

Además, más de 40% aceptaría adquirir una vivienda 25% más pequeña que la casa unifamiliar nueva promedio si eso le permitiera convertirse en propietario antes.

 

Estos resultados muestran que, para acceder al mercado residencial, algunos compradores están dispuestos a reconsiderar tanto la ubicación como los metros cuadrados de su futura vivienda. El objetivo es encontrar una propiedad cuyo costo resulte compatible con sus posibilidades económicas.

Las cifras también apuntan a una diferencia entre el precio que los hogares pueden pagar y las características de las viviendas que ofrece el mercado, un desafío para desarrolladores y constructores que buscan atender la demanda de vivienda accesible.

 

 

Eficiencia energética y diseño, claves para reducir gastos

El costo total de una vivienda se ha convertido en un elemento central de la decisión de compra. Los consumidores encuestados identificaron la eficiencia energética, el aprovechamiento del espacio y las dimensiones más reducidas como alternativas para disminuir los gastos a largo plazo.

Una casa con menor consumo de energía y un diseño que aproveche mejor cada metro cuadrado puede ayudar a reducir los costos de operación. Por ello, la asequibilidad no depende exclusivamente de cuánto necesita pagar una persona para adquirir un inmueble, sino también de los recursos que deberá destinar para habitarlo y mantenerlo.

Jennifer Castenson, vicepresidenta de COGNITION Smart Data y análisis de mercado de Green Builder Media, señaló que el análisis de la vivienda asequible debe considerar más elementos que el precio inicial.

Afirmó la analista que: “El debate sobre la asequibilidad se ha centrado principalmente en el precio de compra, pero ese es solo una parte de lo que la gente realmente paga por vivir en una casa”.

 

La especialista añadió que los resultados muestran una oportunidad para replantear el diseño de las viviendas a partir del costo mensual total, la eficiencia, la durabilidad y las necesidades de sus ocupantes.

 

Un reto para la oferta inmobiliaria residencial

Los hallazgos de COGNITION Smart Data plantean un desafío para el sector inmobiliario residencial estadunidense: responder a compradores que buscan precios de entrada más bajos, pero que también consideran los gastos que deberán cubrir durante la vida útil de una propiedad.

La posibilidad de ofrecer viviendas de menor tamaño, con espacios mejor aprovechados y sistemas más eficientes podría contribuir a reducir el costo de propiedad. Sin embargo, el informe no establece que estas alternativas sean suficientes por sí solas para resolver el problema de asequibilidad.

 

Así, el estudio muestra que una parte de la demanda está dispuesta a hacer concesiones para comprar una casa, pero también que los consumidores evalúan cada vez más la relación entre el desembolso inicial y los gastos recurrentes.

 

En este contexto, el concepto de vivienda asequible abarca dos condiciones: que el precio de adquisición esté al alcance del comprador y que los costos de habitar y mantener el inmueble puedan sostenerse en el tiempo.