La emoción que ha despertado el avance de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 no solo se refleja en plazas públicas, restaurantes y zonas de reunión. También ha llegado a los centros de trabajo, donde algunos comportamientos asociados a los festejos podrían generar conflictos laborales tanto para los colaboradores como para las empresas.
La reciente celebración tras la victoria de México frente a Corea del Sur dejó escenas de festejos masivos en diversas ciudades del país. Sin embargo, los efectos de estas celebraciones suelen extenderse hasta el ámbito laboral al día siguiente, especialmente cuando algunos trabajadores faltan a sus labores, llegan tarde o se presentan en condiciones inadecuadas para desempeñar sus funciones.
De acuerdo con Estefanía Rueda, socia de la firma especializada en derecho laboral Littler México, la clave para evitar conflictos radica en establecer reglas claras desde antes de que ocurran los festejos.
"El reto para las empresas no es prohibir que su gente festeje, sino dejar muy claro desde antes qué comportamientos cruzan la línea y pueden traducirse en una sanción. Una empresa que comunica sus reglas para la temporada mundialista con anticipación evita conflictos innecesarios y, sobre todo, evita que una celebración termine en la rescisión de un contrato", señala Estefanía.
Las conductas que más problemas generan
Otro caso común es el de empleados que deciden ausentarse para seguir los partidos o prolongar los festejos. Reportarse falsamente enfermo o presentar excusas inexistentes para justificar una falta puede representar una violación a las obligaciones laborales, especialmente cuando existen pruebas que contradicen la versión del trabajador.
Las consecuencias también pueden alcanzar a quienes, tras una noche de celebración, no se presentan a trabajar al día siguiente. La acumulación de faltas injustificadas puede convertirse en una causal de rescisión conforme a la legislación laboral vigente.
Asimismo, presentarse a laborar bajo los efectos del alcohol o de otras sustancias representa uno de los riesgos más serios. Aunque el consumo de algunas de estas sustancias pueda ser legal en determinados contextos, la Ley Federal del Trabajo prohíbe prestar servicios bajo su influencia, situación que puede justificar la terminación de la relación laboral.
La productividad también suele verse afectada durante eventos deportivos de gran relevancia. Ver partidos durante la jornada laboral, utilizar dispositivos y recursos corporativos para seguir los encuentros o participar en apuestas en línea son conductas que pueden derivar en sanciones internas cuando incumplen las políticas de la empresa.
Empresas también deben prepararse
Entre las acciones recomendadas destacan la comunicación oportuna de las reglas aplicables durante el Mundial, campañas internas de sensibilización sobre comportamiento y productividad, así como la definición de criterios claros respecto a posibles pausas autorizadas para seguir algunos encuentros deportivos.
También resulta fundamental contar con reglamentos internos actualizados que establezcan las conductas sujetas a sanción, los procedimientos disciplinarios correspondientes y los protocolos aplicables en casos relacionados con consumo de alcohol u otras sustancias.
Las empresas pueden reforzar además sus mecanismos de control de asistencia y verificar la autenticidad de incapacidades médicas cuando existan elementos que generen dudas razonables sobre su validez.
Mundial en casa, reto para oficinas y corporativos
Al celebrarse el Mundial 2026 en México, Estados Unidos y Canadá, y con la Selección Mexicana avanzando en el torneo, las celebraciones podrían mantenerse durante varias semanas más.
Para las empresas, particularmente aquellas que operan grandes corporativos y oficinas con miles de empleados, el desafío será encontrar un equilibrio entre el entusiasmo que genera el evento deportivo y el cumplimiento de las obligaciones laborales.

