El mercado residencial de Guadalajara atraviesa una etapa de transformación marcada por el crecimiento de la vivienda vertical, el auge de la renta y una mayor participación de inversionistas en el segmento habitacional.
Según el Índice de Competitividad Urbana 2026 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Guadalajara se posiciona como la segunda ciudad más competitiva de México entre las urbes con más de un millón de habitantes, impulsada por factores como innovación, infraestructura y desarrollo económico.
En este contexto, Julio César Mendoza, director comercial de Inmuebles24, señaló que la vivienda vertical continúa consolidándose dentro de la ciudad, especialmente en zonas con alta conectividad y cercanía a centros corporativos.
“Guadalajara vive una consolidación acelerada de la vivienda vertical, impulsada directamente por un constante incremento poblacional y una fuerte concentración de la demanda en el núcleo de la zona metropolitana”, explicó.
Mientras tanto, las viviendas horizontales en fraccionamientos cerrados mantienen presencia en zonas del sur de la ciudad y municipios como Tlajomulco. Sin embargo, este segmento está más orientado a familias que priorizan mayor espacio y un entorno suburbano.
En cuanto al comportamiento del mercado, la renta mantiene un crecimiento sostenido, impulsada por factores como la llegada de profesionistas, estudiantes y trabajadores vinculados al ecosistema tecnológico de Guadalajara.
Aun así, la compra de vivienda sigue dominando las búsquedas dentro del portal inmobiliario, representando alrededor del 65% del interés de los usuarios.
También, explicó que la demanda de renta también podría verse favorecida por el flujo de visitantes y estancias temporales relacionadas con el Mundial de Futbol 2026.
Respecto a las preferencias de compra, los inmuebles usados y terminados concentran el mayor volumen de consultas debido a que ofrecen precios entre 15% y 20% más bajos frente a proyectos nuevos, además de permitir ocupación inmediata.
Por otro lado, las preventas continúan captando el interés de inversionistas y compradores de segmentos residenciales altos, atraídos por la posibilidad de asegurar precios anticipados y obtener plusvalía antes de la entrega de los proyectos.
En el segmento vertical, una parte importante de las adquisiciones proviene de inversionistas que buscan colocar las propiedades en renta, aprovechando la demanda constante de estudiantes universitarios y ejecutivos que llegan a la ciudad.

