En el mercado inmobiliario mexicano, la firma ante notario no siempre es un trámite automático. Aunque muchas personas consideran que la escrituración es el último paso de una compraventa, en esa etapa pueden surgir problemas legales que retrasen —o incluso cancelen— la operación.
De acuerdo con especialistas de Kallify, existen obstáculos recurrentes que pueden complicar el proceso y que detalla a continuación:
- Documentación incompleta o con errores
Uno de los problemas más frecuentes es que la propiedad no cuente con un título válido o que los datos presenten inconsistencias.
Errores en nombres, diferencias en medidas del terreno, colindancias incorrectas o información distinta a la registrada oficialmente pueden frenar el trámite. Si el título de propiedad tiene fallas o simplemente no existe, el vendedor no puede acreditar legalmente que es el dueño y, por lo tanto, no puede transmitir el inmueble.
- Hipoteca vigente o no cancelada
Antes de formalizar la operación, el notario solicita un certificado que confirma si la propiedad tiene gravámenes.
Puede ocurrir que el crédito hipotecario ya esté liquidado, pero no se haya inscrito la cancelación en el Registro Público. En ese caso, el trámite debe regularizarse antes de concluir la compraventa.
- Adeudos fiscales y de servicios
Para escriturar, el inmueble debe estar al corriente en obligaciones fiscales y administrativas.
El impuesto predial vencido es una de las causas más comunes de retraso. También pueden solicitarse comprobantes de pago de agua u otros servicios. Además, el comprador debe cubrir el Impuesto sobre Adquisición de Inmuebles (ISAI), cuyo monto varía según la entidad federativa.
- Irregularidades en desarrollos nuevos
En fraccionamientos o proyectos recientes pueden surgir complicaciones adicionales, como la falta de permisos municipales o problemas en la subdivisión legal del terreno. Si un lote no está debidamente autorizado o individualizado, no puede escriturarse.
- Conflictos legales o familiares
Las disputas entre propietarios también bloquean el proceso. Un juicio sucesorio inconcluso impide vender formalmente una propiedad heredada. En casos de copropiedad, todos los dueños deben autorizar la operación; de lo contrario, la escrituración no procede.
¿Qué pasa si no se escritura?
La prevención como clave
La recomendación de los especialistas es revisar el estatus jurídico antes de firmar contratos o entregar anticipos.
“Todos estos problemas pueden prevenirse. La clave está en realizar una dictaminación jurídica ante notario como primer paso para la compraventa de un inmueble, antes de firmar cualquier contrato o dar algún adelanto o enganche. La dictaminación jurídica es un proceso que valida toda la documentación de un inmueble para determinar el estado real en que se encuentra para comprar sin sorpresas”, comentó Diana Sandoval, directora general de Kallify.
Además, destacó el papel de la tecnología en este proceso: “Kallify es la primera Proptech Legaltech que te permite solicitar una dictaminación jurídica de forma digital con el Notario de tu preferencia y, en caso de que la propiedad presente una irregularidad o problema, recibirás la asesoría jurídica necesaria para resolverlo”.

