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Problemas de documentación, hipotecas vigentes y adeudos fiscales son los principales obstáculos para escriturar una propiedad en México; expertos recomiendan realizar una dictaminación jurídica previa para evitar riesgos patrimoniales.

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En el mercado inmobiliario mexicano, la firma ante notario no siempre es un trámite automático. Aunque muchas personas consideran que la escrituración es el último paso de una compraventa, en esa etapa pueden surgir problemas legales que retrasen —o incluso cancelen— la operación.

 

La escrituración es el proceso mediante el cual un notario formaliza la transmisión de la propiedad y la inscribe en el Registro Público de la Propiedad. Sin este procedimiento, el comprador no adquiere plenamente los derechos legales sobre el inmueble, lo que deja su patrimonio en una situación vulnerable.

 

De acuerdo con especialistas de Kallify, existen obstáculos recurrentes que pueden complicar el proceso y que detalla a continuación:

  1. Documentación incompleta o con errores

Uno de los problemas más frecuentes es que la propiedad no cuente con un título válido o que los datos presenten inconsistencias.

Errores en nombres, diferencias en medidas del terreno, colindancias incorrectas o información distinta a la registrada oficialmente pueden frenar el trámite. Si el título de propiedad tiene fallas o simplemente no existe, el vendedor no puede acreditar legalmente que es el dueño y, por lo tanto, no puede transmitir el inmueble.

  1. Hipoteca vigente o no cancelada

Antes de formalizar la operación, el notario solicita un certificado que confirma si la propiedad tiene gravámenes.

Puede ocurrir que el crédito hipotecario ya esté liquidado, pero no se haya inscrito la cancelación en el Registro Público. En ese caso, el trámite debe regularizarse antes de concluir la compraventa.

 

Si la hipoteca sigue activa, parte del precio de venta puede destinarse a liquidar el adeudo y gestionar simultáneamente la cancelación y la escrituración. Sin este paso, la propiedad no puede transmitirse libre de cargas.

 

  1. Adeudos fiscales y de servicios

Para escriturar, el inmueble debe estar al corriente en obligaciones fiscales y administrativas.

El impuesto predial vencido es una de las causas más comunes de retraso. También pueden solicitarse comprobantes de pago de agua u otros servicios. Además, el comprador debe cubrir el Impuesto sobre Adquisición de Inmuebles (ISAI), cuyo monto varía según la entidad federativa.

  1. Irregularidades en desarrollos nuevos

En fraccionamientos o proyectos recientes pueden surgir complicaciones adicionales, como la falta de permisos municipales o problemas en la subdivisión legal del terreno. Si un lote no está debidamente autorizado o individualizado, no puede escriturarse.

  1. Conflictos legales o familiares

Las disputas entre propietarios también bloquean el proceso. Un juicio sucesorio inconcluso impide vender formalmente una propiedad heredada. En casos de copropiedad, todos los dueños deben autorizar la operación; de lo contrario, la escrituración no procede.

¿Qué pasa si no se escritura?

 

No escriturar implica que el comprador no queda legalmente inscrito como propietario. Esto limita la posibilidad de vender en el futuro, solicitar un crédito con garantía hipotecaria o incluso defender jurídicamente el inmueble ante terceros. En términos prácticos, se trata de una compra sin plena certeza legal.

 

La prevención como clave

La recomendación de los especialistas es revisar el estatus jurídico antes de firmar contratos o entregar anticipos.

“Todos estos problemas pueden prevenirse. La clave está en realizar una dictaminación jurídica ante notario como primer paso para la compraventa de un inmueble, antes de firmar cualquier contrato o dar algún adelanto o enganche. La dictaminación jurídica es un proceso que valida toda la documentación de un inmueble para determinar el estado real en que se encuentra para comprar sin sorpresas”, comentó Diana Sandoval, directora general de Kallify.

Además, destacó el papel de la tecnología en este proceso: “Kallify es la primera Proptech Legaltech que te permite solicitar una dictaminación jurídica de forma digital con el Notario de tu preferencia y, en caso de que la propiedad presente una irregularidad o problema, recibirás la asesoría jurídica necesaria para resolverlo”.

 

En un entorno donde las operaciones inmobiliarias representan una de las decisiones financieras más relevantes para las familias, la revisión jurídica previa no es un trámite opcional, sino una medida esencial para proteger el patrimonio.