El Índice S&P/BMV FIBRAS registró en diciembre un avance mensual de 2.1% con lo que acumuló en todo 2025 un rendimiento de 29.9%, muy a la par del 28.9% observado por el S&P/BMV IPyC.
Roberto Solano destaca que el sector validó factores clave de generación de valor, como la madurez de los portafolios, el crecimiento de superficie arrendable en algunas emisoras y movimientos estratégicos relevantes, entre ellos adquisiciones y el avance de nuevos vehículos como Fibra Next.
Por segmentos, las Fibras industriales se consolidaron como las favoritas del mercado, seguidas por las comerciales, mientras que el sector de oficinas mostró avances graduales en la recuperación de ocupación, en línea con la expectativa de un regreso más visible a los espacios corporativos. Este proceso, aunque todavía incompleto, comienza a reflejarse en mayores niveles de estabilidad operativa.
Entre los factores clave a monitorear destacan el entorno comercial y económico bilateral, la evolución de la inflación —relevante para las renovaciones contractuales—, la estrategia de captación de recursos y el uso de capital para crecimiento o reciclaje de activos. En este contexto, el sector de Fibras podría seguir siendo uno de los más activos en emisiones de deuda, aunque no se descarta una mayor evaluación de alternativas vía capital.
Finalmente, el análisis de Monex prevé que 2026 podría traer una mejor dinámica en la distribución de dividendos, apoyada en la estabilización de flujos y en una mayor certidumbre operativa. Los resultados del cuarto trimestre de 2025 serán determinantes para confirmar la solidez del escenario, pero el balance general apunta a un sector que entra a 2026 con fundamentos más firmes y una narrativa de largo plazo más clara.


