Por lo tanto, la transformación del sector requiere mayor colaboración, digitalización incluyente y un enfoque estratégico en eficiencia y sostenibilidad. Así lo señala el estudio denominado “Pulsómetro Logístico 2025”, que hace un llamado urgente a la modernización para que la logística se convierta en un verdadero motor de desarrollo económico en el país.
El estudio es un esfuerzo colaborativo de 10 organizaciones líderes del sector, que expone las tendencias, brechas y oportunidades clave para fortalecer la competitividad del país.
El reto del abastecimiento y los costos logísticos
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la forma en que las empresas mexicanas gestionan su abastecimiento. El 85% de las grandes industrias aprovechan los acuerdos comerciales con otros países para importar insumos, mientras que el 78% de las Pymes opta por proveedores nacionales.
Sin embargo, la dependencia del comercio exterior exige estrategias avanzadas de planeación e inventarios, lo que plantea la necesidad de fortalecer la producción local sin perder la competitividad global.
La brecha digital: Un obstáculo para las Pymes
La digitalización se ha convertido en un diferenciador clave entre empresas. Según el Pulsómetro Logístico 2025, el 66% de las grandes empresas ha apostado por la transformación digital mediante herramientas avanzadas como ERP, TMS y WMS. En contraste, muchas Pymes siguen operando con sistemas rudimentarios o sin ningún tipo de tecnología especializada, lo que limita su visibilidad y capacidad de respuesta en un mercado cada vez más dinámico.
Para Juan Pablo Pacheco, presidente de AMACARGA, los datos son claros: “Hoy, la información es clave para la toma de decisiones. Con este estudio, la industria cuenta con una base sólida para mejorar su competitividad”.
Nivel de servicio y desarrollo de talento: Asignaturas pendientes
El desarrollo de talento es otro reto pendiente. La mayoría de las empresas invierte menos del 10% de su presupuesto en capacitación, y en el caso de las Pymes, más de un tercio no destina ningún recurso a este rubro. Esta falta de inversión impide la adquisición de competencias esenciales y limita la capacidad de innovación en el sector.
Hacia un ecosistema logístico más inclusivo y colaborativo
También el informe aborda la necesidad de fomentar la diversidad e inclusión en el sector. Aunque la participación femenina ha aumentado, solo el 25% de las mujeres en logística ocupa puestos de liderazgo. Para Sandra Aragonez, presidenta de ConaLog, “es momento de fortalecer la planeación estratégica, acelerar una digitalización incluyente y construir capacidades que cierren las brechas operativas y digitales”.
De igual forma, Juan Carlos Molina, director general de GS1, enfatizó que la información generada en el estudio “fortalece la competitividad, eficiencia y capacidad de respuesta de las Pymes, promoviendo un ecosistema logístico más sólido y resiliente”.
Un llamado a la acción
Para enfrentar estos desafíos, las organizaciones promotoras del estudio proponen un PACTO basado en cinco pilares fundamentales:
- Planeación estratégica para una logística más resiliente.
- Adopción tecnológica para cerrar la brecha digital.
- Colaboración empresarial entre actores de la cadena de suministro.
- Talento y capacitación como eje de innovación.
- Optimización de costos a través de la eficiencia operativa.
Con estos principios, el sector logístico en México podrá evolucionar hacia un modelo más eficiente, sostenible e inclusivo, garantizando así su papel como motor clave del desarrollo económico del país.