Las condiciones del país en materia de liquidez y la baja de tasas han contribuido a mejorar el panorama de inversión.

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Actualmente existe la duda sobre si este es un buen momento de invertir en proyectos inmobiliarios, debido a la contracción económica y los seis meses de confinamiento que se están cumpliendo a nivel mundial, lo que ha deteriorado la inversión, sin embargo, la inversión en bienes raíces ha hecho un papel contracíclico para detonar la economía.
 
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalan que tan sólo durante el primer semestre del año (1S20), 10% del Producto Interno Bruto nominal que se generó en México, es decir, alrededor de 2.4 billones de pesos, se generó por la industria inmobiliaria, lo que posiciona a este sector como uno de los mejores, más estables y de mayor relevancia para la reactivación económica.
 
Durante los meses de la contingencia, han surgido diversas oportunidades en el sector inmobiliario que promueven la inversión en proyectos tales como la aceleración en automatización, mejoras en seguridad y flexibilidad, así como la mejora en las tasas de captación y las de créditos hipotecarios, lo que atraen al público inversionista.

Condiciones para el sector

En estos meses de confinamiento, la banca se ha mantenido estable gracias a su diversificación en riesgos de la cartera, montos de crédito otorgados y clientes, dadas las facilidades de liquidez otorgadas por Banxico y la actual coyuntura económica reflejada en tasas de interés extraordinariamente bajas, el financiamiento de proyectos de construcción de vivienda, que presenta condiciones excepcionales.

“La habitación es un bien esencial, para vivir o para hacer un negocio. En este momento existe una oferta abundante de inmuebles, y se supone por tanto que estarán a mejor precio que en un periodo normal”, señaló Víctor Manuel Requejo, presidente y Fundador de Banco Inmobiliario Mexicano (BIM).

 En esta situación, durante la pandemia, la entidad ha firmado 94 créditos para la inversión inmobiliaria por un monto de 2,200 millones de pesos y se prevé que al cierre de 2020 se llegue a un extra de 6 mil millones en alrededor de 400 créditos para diversos proyectos.
 
La institución se ha posicionado además como uno de los principales administradores de línea III para Infonavit, lo que favorece en gran medida el desarrollo de nuevos proyectos inmobiliarios.