Con el lanzamiento de un nuevo Fideicomiso de Inversión en Infraestructura, denominado Fibra E, para mantener y desarrollar centrales de almacenamiento de turbosina, se espera que las Afores sean las principales inversionistas y que los recursos estarán garantizados con los activos para que operen como las centrales “granjas” de almacenamiento de ese combustible.

Sergio Allard, presidente de la Cámara Nacional de Aerotranportes (Canaero), comentó que con esta apertura, se esperaría mejoras en precios de la turbosina y por ende beneficios al consumidor final, ya que se volvería más competitiva la aviación nacional.

Durante un foro organizado por Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) sobre la reforma energética y los combustibles de aviación, se señaló que todos las cadenas de suministro de la turbosina quedarán separados y podrán participar empresas privadas en cada una de los eslabones como distribución, almacenamiento, comercialización y expendio a las aerolíneas en aeropuertos.

En su oportunidad, Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), dijo que la Fibra se esperaba incluso antes que la recién lanzada para el Nuevo Aeropuerto y espera que su colocación en el mercado bursátil sea por lo menos en un mes, aunque no especificó si se tiene monto estimado al respecto, según un despacho de El Heraldo de México.

Alfonso Sarabia, director general de ASA, dijo que es el organismo estatal que ha tenido el monopolio del mercado de la turbosina durante casi cuatro décadas; estimó por su parte que la salida de la Fibra E al mercado podría ser en al menos dos meses.