Apenas el sábado volvió a insistir que se debe pasar por alto el alza de contagios y enviarlos a las aulas.

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El Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que no se comprarán vacunas para niños ante las alzas en contagios en menores en México y a las medidas de aplicación que se llevan a cabo en otros países, como Estados Unidos y Europa.

Apenas hace tres días, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) recomendó la aplicación de la vacuna de Moderna contra el COVID-19 a menores de 12 a 17 años, por lo que sería la primera vez que se autoriza la vacuna para menores.

La EMA, organismo regulador de la Unión Europea, argumentó lo anterior con un estudio a más de 3,700 niños de 12 a 17 años con la vacuna Moderna, ya aprobada para los adultos, lo que provocó una respuesta de anticuerpos similar.

Por su parte, en Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) estudia la autorización de la vacuna de Moderna para menores de 18 años en el mismo sentido.

Sin embargo, el día de ayer y a pregunta expresa sobre la compra de vacunas para menores, Obrador dijo que eso era "mero consumismo" e incluso, “un desperdicio”:

“Quiero dar mi opinión (…) las farmacéuticas quieren hacer negocio (…) pero tenemos que priorizar (sic) tenemos que saber si se requieren (…) no estar subordinados a que las farmacéuticas sean las que nos digan que falta que se vacunen los niños. Hay que ver científicamente si es necesario. No debemos ser consumistas, hay que comprar lo que se necesita, no llegar al supermercado o a la tienda de autoservicio y comprar por comprar. No al desperdicio”.

Deben regresar

Hace unos días, Obrador señaló que los niños deben regresar clases debido a que se están exponiendo a los videojuegos “ y están recibiendo información tóxica”, aunque más adelante matizó: “desde luego, no es por la fuerza, todo por la razón y el derecho”.

Según Obrador, el incremento de casos de COVID-19 no debe ser utilizado como pretexto para evitar el regreso a las clases presenciales en agosto, pues aclaró que los niños y adolescentes no corren riesgos de contagios.

Sin embargo, el primer mandatario, de manera sorpresiva, dijo que su hijo Jesús Ernesto ya se había contagiado del coronavirus, sin ofrecer más detalles.

Apenas el sábado dijo que habrá regreso a clases presenciales “llueva, truene o relampaguee. Ya fue bastante” pese a la tercera ola de COVID-19 que aqueja al país y al recelo de maestros.

Con información de Los Angeles Times, La Mañanera del 27 de julio, El Financiero y Excélsior.