Viajar ya no significa únicamente cambiar de ciudad o país. Hoy, cada vez más personas eligen sus destinos a partir de sus pasiones: asistir a un gran evento deportivo o encontrar un espacio para reconectar consigo mismas. Esa es una de las principales conclusiones del reporte global “De Estadios a Spas: Descubriendo el Crecimiento Explosivo de los Viajes Deportivos y de Bienestar”, elaborado por Collinson International, empresa propietaria de Priority Pass.
De la adrenalina al descanso
Particularmente, en el caso mexicano, el deporte es un motor cultural y turístico de gran peso. El futbol concentra cerca del 74% de las preferencias entre los aficionados, seguido por el futbol americano (40%), los deportes de motor (23%), el béisbol (20%) y el basquetbol (19%).
Se traduce este arraigo deportivo en viajes motivados por la emoción de los grandes eventos. De hecho, 43% de los viajeros mexicanos que se desplazan por razones deportivas lo hacen también para conocer nuevas ciudades, mientras que 44% de los más jóvenes busca vivir experiencias únicas como torneos internacionales y competencias de alto perfil.
El 51% de los viajeros mexicanos elige escapadas enfocadas en relajación y descanso, y 47% prioriza la salud mental y la sanación emocional. Además, 37% busca un “detox digital”, es decir, viajes que les permitan desconectarse de la tecnología y reducir el estrés cotidiano.
Las experiencias más demandadas incluyen contacto con la naturaleza (50%), tratamientos de spa y terapias termales (30%), retiros de silencio o reflexión (29%) y prácticas de meditación o mindfulness (23%).
¿Por qué México es epicentro?
México combina ambos mundos en un mismo itinerario. Por un lado, cuenta con una agenda deportiva activa y una base de aficionados sólida que moviliza turismo interno e internacional. Por el otro, ofrece una amplia diversidad de destinos de bienestar: playas, montañas, pueblos mágicos, spas, centros holísticos y resorts especializados.
Destaca el reporte que esta transformación responde a un cambio profundo en el perfil del viajero. Las vacaciones ya no se entienden solo como ocio, sino como una inversión en experiencias significativas, equilibrio personal y desarrollo emocional.
El viaje empieza antes de despegar
Y en este contexto, la experiencia aeroportuaria también adquiere relevancia. Priority Pass, programa global de experiencias en aeropuertos, destaca que el trayecto forma parte del viaje mismo. Con acceso a más de 1,800 salas VIP y servicios premium en el mundo, la propuesta busca integrar comodidad, descanso y servicios de bienestar desde el inicio del recorrido.
Para la industria turística, el mensaje es claro: el crecimiento del turismo deportivo y de bienestar no es una moda pasajera, sino una evolución estructural en la forma en que las personas viajan.