Un ejemplo está en la Ciudad de México, que alberga al hotel burbuja Alpino Bubble, otro, en Campeche, con el Bubbotel.

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El glamping gana cada vez más popularidad en México, sobre todo para quienes aman observar la naturaleza, desde una burbuja. Un ejemplo está en el Parque Nacional del Ajusco, que alberga al hotel burbuja Alpino Bubble, en la Ciudad de México, recién inaugurado; cuenta con 20,000 metros cuadrados de áreas verdes.

La propiedad, única en su tipo en la capital del país y ubicada al sur, tiene dos habitaciones con capacidad para dos personas y cuentan con todas las amenidades que puede tener una la habitación convencional de hotel. Un plus es que ofrece un servicio de ‘outdoor cinema’ y zona de fogatas.

Además, la burbuja está equipada con sonido envolvente para hacer más placentera la estancia en este lugar; incluso, integra un telescopio para poder ver las estrellas. Y en el inmueble sobresale la decoración, que destaca las artesanías originarias de Oaxaca, Durango o Puebla.

Otro ejemplo está en la costa de Campeche, con el de Bubbotel, el primer hotel de este tipo que está muy cerca de la playa. Este sitio es parte de Playa Mundo Maya y está ubicado entre Sabancuy y el Pueblo Mágico de Isla Aguada.

Los espacios aceptan a dos, cuatro y hasta a seis personas. Además, el lugar tiene un restaurante gourmet. Por otra parte, cerca de Bubbotel podrás disfrutar de distintas actividades ecoturísticas como caminatas, visitas a las zonas arqueológicas de los alrededores y excursiones a los cenotes aledaños.